El 77,4% de los especialistas en Endocrinología y Nutrición ha recurrido a la teleconsulta como actividad novedosa durante la pandemia de COVID-19; de ellos, el 54% la ha utilizado de forma oficial y el 46%, de forma informal como medida de emergencia. El resto (19,5) ya la empleaba previamente y tan solo el 3,1 no la ha desarrollado. Esta es una de las conclusiones de la encuesta que ha elaborado la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) para conocer cuál ha sido la experiencia de sus miembros durante la pandemia de COVID-19, en la que han participado más de 400 especialistas. 

“La situación ocasionada por la infección por SARS-CoV-2 obligó a los centros hospitalarios a reorganizar todos los niveles asistenciales para garantizar la mejor atención posible. En un primer momento, se suspendió la atención ambulatoria para centrar los esfuerzos y las infraestructuras, tanto materiales como personales, en la atención de pacientes infectados. Es en esta situación donde la teleconsulta ha tomado un papel protagonista para poder mantener la atención a los pacientes ambulatorios. Este modelo asistencial, aunque en muchos casos organizado de forma imprevista y precipitada, ha permitido valorar a los pacientes de forma segura y mantener la continuidad asistencial”, destaca la Dra. Ana Zugasti, vocal de comunicación de la SEEN.

El 68,6% de los encuestados asegura que, durante la pandemia de COVID-19, la actividad hospitalaria en Endocrinología ha disminuido y los especialistas consideran que las patologías endocrinas que se están viendo más afectadas por el confinamiento, en relación a causas como mayor sedentarismo y cambios en la dieta, son la diabetes tipo 2 (mencionada por el 87,5%), la obesidad (81,8%) y la diabetes tipo 1 (47,5). Estas enfermedades también son las que los endocrinólogos creen que se han visto más afectadas por las alteraciones en la atención ambulatoria a consecuencia del coronavirus, seguidas de cerca por la patología oncológica y por la tiroidea. 

Por otro lado, el 36,1% reporta un aumento de la actividad hospitalaria en Nutrición y el 83,1 identifica la obesidad/cirugía bariátrica como la patología del campo de la Nutrición más afectada por el confinamiento y por los cambios en las consultas, seguida por la nutrición artificial, la disfagia y la desnutrición relacionada con la enfermedad (DRE).

“La actividad asistencial se ha visto afectada por igual en aquellas comunidades autónomas con mayor o menor incidencia de infección por COVID-19, tanto en la reducción de las consultas, como en la forma de comunicación con los pacientes ambulatorios (teleconsulta) y en las patologías que se han visto más afectadas. Solo en aquellas comunidades autónomas con mayor incidencia, se produjo un incremento de la actividad hospitalaria del soporte nutricional a pacientes con COVID-19, mientras que esta actividad se redujo de forma proporcional similar en las comunidades de menor incidencia”, comenta el Dr. Miguel Ángel Rubio, vicepresidente de la SEEN.

Atención a pacientes con COVID-19

Algo más de la mitad de los encuestados (53,9%) ha participado directamente en equipos dedicados específicamente a la atención de pacientes con COVID-19 y el 10,8% afirma que ha padecido la enfermedad. El 53,9% de los especialistas que han respondido la encuesta declara que no se le ha realizado ningún test diagnóstico, mientras que un 36,3% ha tenido acceso a PCR, un 13,8% a test rápido y un 6,5% a test cualitativo.

Durante la crisis sanitaria, la SEEN ha dedicado un área de su página web a ofrecer información sobre aspectos de la Endocrinología y Nutrición relacionados con COVID-19. Según los resultados de la encuesta, 6 de cada 10 especialistas han utilizado este material para entregárselo a sus pacientes o difundir información, con una valoración global sobre la calidad de estos materiales de 4 sobre 5 para más del 70% de los encuestados. 

En el campo de la investigación, el 80% de los encuestados ha comentado que se han visto afectados proyectos en curso, pero por otro lado un 18% ha reportado que han surgido nuevos proyectos durante esta crisis. 

Por último, respecto a las actividades docentes a través de plataformas digitales, que se han convertido en habituales durante el transcurso de la pandemia, el 65,8% de los endocrinólogos sostiene que complementa la formación presencial y solo el 26,2% defiende que puede llegar a sustituir a las actividades presenciales. 

La SEEN es consciente de que la pandemia de COVID-19 ha supuesto un vuelco en la actividad hospitalaria y que, a partir de ahora, se presentan nuevos modelos asistenciales remotos, que van a enriquecer la relación médico-paciente. Ante el riesgo de cierto abandono que han podido sentir algunos pacientes crónicos durante estas semanas, los endocrinólogos aseguran que contarán con más y mejores posibilidades de comunicación y de asistencia. Para facilitar la implementación de estos recursos, la SEEN está elaborando distintas iniciativas que serán presentadas próximamente.