Una valoración de lo ocurrido en relación con las Personas Mayores ingresadas en residencias en la epidemia de COVID 19 nos indica que las políticas de planificación de los cuidados de larga duración en nuestro país han sido desatendidas durante años por todas las fuerzas políticas y no han sido consideradas de importancia relevante para el resto de la sociedad.

Desde la SEGG también creemos que ahora no es el momento de enzarzarse en discusiones y posicionamientos simplistas y de corto plazo. Toda la sociedad debería reconocer la incapacidad de haber sido suficientemente diligentes para cuidar dignamente a nuestros mayores más vulnerables y dependientes.  Es cierto que, con la financiación posible, todos nos hemos esforzado en maximizar el cuidado y que las familias se han preocupado por sus mayores institucionalizados. 

Pero el futuro de las residencias debe abordarse con una visión amplia del problema. En realidad, no debe ceñirse a las residencias de mayores, sino que debemos abordar los cuidados de larga duración para personas con dependencia y discapacidad en el domicilio y, cuando la situación lo requiera, en residencias de mayores.

Desde que se declaró la pandemia, la SEGG ha colaborado con las instituciones enviando pautas y recomendaciones para conseguir el mejor tratamiento a las Personas Mayores en esta epidemia y para conseguir la mejor coordinación sociosanitaria con documentos sobre la coordinación sociosanitaria que se pueden consultar en : www.segg.es.

También, el 21 de junio se dirigió al Defensor del Pueblo una carta por la inquietud recibida desde los especialistas en Geriatría que trabajan en la Comunidad de Madrid respecto a las quejas mostradas por algunos familiares durante la actual epidemia por coronavirus, referentes a la prohibición para ingresar a personas que viven en residencias de mayores en los hospitales de la Comunidad ofreciendo los criterios médicos y científicos:

https://www.segg.es/actualidad-segg/2020/04/21/covid-19-y-personas-mayores-en-la-comuniddad-de-madrid-carta-de-la-segg-al-defensor-del-pueblo

En la nueva etapa, un debate amplio, sin miras partidistas, tendrá que abordar si medicalizar o no las residencias, el salario de los cuidadores profesionales e informales, si las residencias deben pasar al Sistema Nacional de Salud o seguir siendo parte de los servicios sociales… Todo este debate exige una mirada transformadora, como reto de país. No olvidemos que la gran mayoría de nuestros mayores, y nosotros mismos, queremos envejecer en nuestra casa y sólo si es necesario en una residencia, pero con todos los criterios de calidad y de seguridad posibles