El impacto del Covid-19 ha desatado una carrera internacional por encontrar una vacuna efectiva contra el virus. Mientras tanto, el sector tecnológico ha demostrado que la mejor herramienta para reducir el riesgo de contagio y paliar las consecuencias del virus – como el colapso de hospitales -, es la tecnología. El COVID-19 ha demostrado que tiene una incidencia especialmente alta en personas de edad avanzada y con un sistema inmunológico debilitado, por tanto, una de las claves para no colapsar a los centros hospitalarios está en los centros de mayores. 

Según las últimas cifras proporcionadas por las autoridades, alrededor de 15.000 ancianos perdieron la vida en geriátricos a causa del coronavirus. Ante esta cifra, se impone la conclusión de la necesidad de blindar estos centros con equipación médica y útil. En este contexto, una empresa española ha desarrollado unas cabinas para realizar radiografías de tórax instalables en cualquier sitio, que además incorporan inteligencia artificial para acelerar el proceso de detección y seguimiento del COVID-19 cuando entra en fase de afección pulmonar.
 
Las cabinas Apolo D Smartcheck AI, presentadas esta semana por Orcrom Seguridad, empresa perteneciente al grupo catalán Global Detection Group permitirán hacer hasta 400 radiografías de tórax al día con el control telemático de un profesional. De instalarse estas cabinas en geriátricos y centros de día, el seguimiento de una infección pulmonar puede acelerar el sistema de alerta en los geriátricos, y optimizar así, la gestión de recursos de que disponen.
 
“El sistema de clasificación rápida Apolo D SmartCheck AI fue desarrollado para la realización masiva de exámenes de rayos X del tórax, utilizando Inteligencia Artificial para identificar de manera rápida y efectiva rastros de infecciones pulmonares características de contaminación por COVID-19. La utilización del aplicativo potencializa las ventajas de esta disruptiva solución”, explica Jesús Condom Bayarri, fundador y CEO del Global Detection Group.