La participación en la segunda oleada del estudio nacional de seroprevalencia ENE-COVID-19 que impulsa el Instituto de Salud Carlos III ha aumentado en Asturias hasta el 76%, frente al 66% de la primera fase. En concreto, han colaborado 1.712 personas, un 10% más que en la etapa anterior, en la que tomaron parte 1.552. 

Además, las negativas a participar se redujeron en un 1%, mientras que  el 7% de las personas seleccionadas declinó sumarse a esta iniciativa. 

Los resultados provisionales de participación muestran un alto compromiso con este estudio, que consta de una encuesta epidemiológica, un test rápido de medición de anticuerpos y un análisis de sangre para determinación de anticuerpos IgG mediante inmunoensayo. En esta segunda vuelta, el 96% de los participantes repitieron la encuesta epidemiológica y el test de anticuerpos, y el 94,7% proporcionaron una muestra de sangre.

Las conclusiones preliminares de la primera oleada, realizada entre el 18 de mayo y el 1 de junio, reflejan una menor prevalencia de la COVID-19. En concreto, se ha pasado del 1,8% de la primera ronda a un 1,6%. La media nacional en la segunda fase se sitúa en el 5,2%.

Por otra parte, de los 1.552 participantes en la primera oleada, 2 se contagiaron en la segunda fase. Estos datos, extrapolados en términos poblaciones, mostrarían que uno de cada mil asturianos se habría contagiado entre ambas rondas.

Además, casi dos tercios (62,5%) de las personas que declararon ser positivas en coronavirus por PCR en los 14 días anteriores a la realización de la encuesta presentaron anticuerpos en el estudio.

La mayor proporción de positivos se concentra entre residentes de zonas urbanas de más de 100.000 habitantes. Profesionales sanitarios y sociosanitarios, así como el personal de limpieza, son los colectivos con más casos positivos.

Las autoridades sanitarias destacan el compromiso de la ciudadanía con este estudio, que están llevando a cabo más de 250 profesionales de los equipos de atención primaria.