La línea telefónica habilitada en marzo para atender durante la pandemia de la COVID-19 a personas mayores o enfermas crónicas que carecían de red social dejó de prestar servicio el viernes, después de haber atendido 2.676 llamadas.

A través de esa línea, se ofreció todo tipo de información relacionada con el coronavirus y se gestionó la entrega de alimentación, fármacos y kits de higiene personal. En total, 577 personas, el 71% de ellas mujeres de más de 66 años y residentes en Oviedo, Gijón o Avilés, recibieron en sus domicilios algún tipo de asistencia. Así, se entregaron 1.507 kits, la mitad con alimentación y el resto con medicamentos y productos de higiene. 

El servicio telefónico contó con tres líneas, de lunes a viernes, atendidas por profesionales y voluntarios de Cruz Roja, encargados de dar respuesta a uno de los colectivos más vulnerables durante la crisis.

Esta iniciativa forma parte de las acciones desarrolladas por el Grupo de Acción Social del Comité de Emergencia de Asturias, en el que han participado la Consejería de Derechos Sociales y Bienestar, la Federación Asturiana de Concejos (FACC), Protección Civil, 112 Asturias y Cruz Roja. 

El director general de Vivienda, Fermín Bravo, valora de forma “muy positiva” este servicio. “Demuestra que este Gobierno ha tenido en cuenta a los colectivos más vulnerables durante esta pandemia, a los que se les ha dado respuesta facilitándoles alimentos, medicación y productos de higiene en sus hogares, siempre con el fin de evitar que tuviesen que salir de casa, para minimizar así el riesgo de contactos y de contagio”, subraya.