La temporada de verano está a la vuelta de la esquina, y con ella, nuevos hábitos de consumo para mitigar el calor y poder disfrutar de nuestro día a día en el hogar. Para conseguir un uso eficiente de energía durante esta época del año, los expertos de Vía Célere, promotora especializada en el desarrollo, inversión y gestión de activos inmobiliarios, han desarrollado un decálogo con consejos a tener en cuenta:

1.       Ventilación de doble flujo. La incorporación en las viviendas de la ventilación de doble flujoque ofrece Vía Célere asegura la buena calidad del aire sin la necesidad de abrir las ventanas y evitando que entre el calor de fuera. Este sistema permite una ventilación controlada y continua mediante extracción e impulsión, filtra el aire y evita la acumulación de olores y gases tóxicos. En caso de no contar con esta tecnología, es recomendable ventilar la casa a primera hora del día o por la noche, evitando las horas del mediodía cuando hace más calor. 

2.       Usar alternativas de climatización al aire acondicionado. Es recomendable utilizar ventiladores de techo o de pared, cuyo consumo de electricidad es muy inferior al del aire acondicionado y ayudan a disminuir la temperatura entre 3 y 5 grados con el movimiento del aire[1]. La apuesta por la geotermia, la energía  contenida en el subsuelo, es una energía limpia, gratuita y, por supuesto, renovable, que Vía Célere complementa con un sistema de distribución de refrigeración mediante suelo radiante/refrescante con agua. Otra opción con la que cuentan algunas promociones de Vía Célere es la aerotermia, tecnología que utiliza la energía  del aire para generar refrigeración.

3.       Utilización de cortinas y persianas. Durante las horas de mayor exposición del sol es necesario bajar las persianas y correr las cortinas para evitar que la temperatura interior aumente sin tener que usar la electricidad ni el aire acondicionado. Además, el uso del toldo exterior es muy eficaz contra el calor, siendo la primera barrera del hogar contra los rayos del sol y ayudando a reducir el calor hasta en un 90% según los tipos de toldo y la orientación de los mismos[2].

4.       Aprovechar la luz natural. En verano hay más horas de luz, algo que, si sabemos aprovechar bien, nos puede ayudar a ahorrar energía. En caso de tener que encender las lámparas, es muy recomendable utilizar bombillas LED o de bajo consumo, que generan menos calor y, además, permiten gastar menos con una duración mayor.

5.       Elegir electrodomésticos de bajo consumo. A la hora de comprar electrodomésticos, es importante tener en cuenta el consumo de los mismos, ya que, por ejemplo, un frigorífico de tipo A+++ consume hasta la mitad que uno con etiquetado A. Además, el buen mantenimiento de estos electrodomésticos y que estén programados a una temperatura adecuada, es clave para un uso moderado de energía.

6.       Utilización correcta del aire acondicionado y ajuste del termostato. En el caso de optar por el uso del aire acondicionado en casos de calor extremo, es recomendable mantener una temperatura entre los 24 y los 26°c, intentando no bajar de los 23°c en ningún caso.

7.       Tener en cuenta la orientación de la vivienda. Un factor clave a la hora de evitar el calor y ventilar nuestra casa es conocer su orientación, para bajar las persianas de las zonas donde da más el sol y aprovechar los espacios más frescos de la casa.

8.       Buena gestión de la electricidad de la casa. Es recomendable desconectar los aparatos eléctricos que no estemos utilizando, ya que muchos desprenden calor al estar enchufados.

9.       Revisar la potencia contratada. En muchas ocasiones los usuarios tienen una potencia eléctrica contratada superior a la que realmente necesitan para su consumo habitual. Por ello, es importante calcular el consumo medio y ajustar la potencia a las necesidades reales.

10.   Desconectar electrodomésticos y dispositivos al irse de vacaciones. A la hora de abandonar la casa durante las vacaciones, es aconsejable desconectar la nevera o graduar su temperatura en posición de menos frío (por cada grado que se baje la intensidad se puede ahorrar hasta un 6% de energía) y desconectar todos los dispositivos en standby, pues su consumo puede suponer un 10.7% de todo el consumo energético de los electrodomésticos[3].

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[1] Datos del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.

2 Datos del estudio del Centro de Fomento de la Investigación Sostenible de la Universidad de Minnesota.

3 Datos del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE).