Con el objetivo de que los especialistas en alergología, residentes en formación y profesionales sanitarios interesados en esta área puedan disponer de un manual de consulta para facilitar la actuación concreta en la práctica clínica, TEVA ha patrocinado la elaboración y publicación del libro “Patología Alérgica de las vías respiratorias”, que cuenta con el aval científico otorgado por SEAIC.

Para el doctor Antonio Luis Valero Santiago, presidente de SEAIC: “Esta publicación trata de ser una referencia práctica sobre conceptos, clasificaciones, forma de actuar, tratamientos y avances fisiopatológicos en el ámbito de su ejercicio clínico”. Se trata de una obra colaborativa de 28 autores, que recoge normativas, guías prácticas y datos de interés para la práctica clínica de estos profesionales. 

Por su parte, el doctor Julio Delgado Romero, especialista en alergología del Hospital Universitario Virgen Macarena de Sevilla y director del libro, asegura que en los últimos años, gracias al constante esfuerzo por parte de los investigadores en el campo de la patología alérgica respiratoria, se han producido numerosos avances en aspectos básicos y clínicos, fundamentalmente, “en los mecanismos básicos de la enfermedad alérgica, aerobiología en relación con los cambios medioambientales de nuestro tiempo, biomarcadores de diagnóstico y de eficacia terapéutica, técnicas diagnósticas, inmunoterapia alérgeno-específica y asma grave tanto en aspectos fisiopatológicos  como en novedades terapéuticas ”. Además, explica que se ha trabajado en la educación del paciente asmático “ya que es un aspecto básico en el control de las enfermedades crónicas en las que el empoderamiento del paciente es esencial para su correcto tratamiento”.

Los costes sociales y económicos para la sociedad

Según el Doctor Santiago Quirce Gancedo, alergólogo del hospital universitario La Paz en Madrid y director del libro, la rinitis y el asma suponen un gran coste económico, social y laboral para la sociedad, especialmente en sus formas graves y cuando no están controladas. 

Teniendo en cuenta los costos económicos, la rinitis puede conllevar unos costes directos e indirectos que pueden suponer alrededor de 1.500-1.900 millones de euros al año1, que se vería disminuido realizando un diagnóstico y un tratamiento precoz. 

Por su parte, el asma tiene un impacto económico en el Sistema Nacional de Salud que podría alcanzar los 1.500 millones de euros al año; de este total, el 70% se destina al asma mal controlada y un 50% al asma grave, a pesar de representar solo un 5% del asma general1. En España, “teniendo en cuenta los aspectos directos e indirectos y la perspectiva social, el coste económico del asma grave es de 8. 554€ por paciente al año”.

Dentro de los costes económicos también se tiene en cuenta el absentismo laboral, cuando el paciente se encuentra en una situación en la que no puede asistir a su puesto de trabajo, el presentismo, las veces que se acude al trabajo con sintomatología nasal, conjuntival o bronquial y el rendimiento no alcanza el 100% ocasionando una pérdidas económicas muy importantes; y las exacerbaciones, que en muchas ocasiones requieren tratamiento de urgencia e ingreso en un centro hospitalario.

En cuanto a los costes sociales, la calidad de vida de los afectados se ve mermada en lo que respecta a la práctica de ejercicio físico y la falta de sueño, entre otras actividades que tienen cabida en la vida cotidiana.

Prevalencia de la alergia respiratoria en la población

Estos costes están asociados, entre otras muchas cosas a la prevalencia de estas patologías. Tal y como afirma el doctor Quirce Gancedola alergia respiratoria tiene una manifestación con distintos tipos de gravedad y que afecta aproximadamente a un 25-30% de la población, donde la prevalencia de la rinitis alérgica está alrededor del 25%, la del asma en un 5% y en niños un 10%.

En este sentido, el experto comenta que la rinitis alérgica, “aunque no es una enfermedad grave, sí que afecta notablemente la calidad de vida, al rendimiento escolar y laboral, por lo que debe tomarse muy en serio y tratarse de forma temprana y enérgica”. En cuanto al asma alérgica, “es fundamental un diagnóstico correcto que permita identificar los desencadenantes y agravantes, y tratar la enfermedad según su nivel de gravedad con el objetivo de alcanzar el control lo antes posible”.

Es por esto que, según los expertos, estas enfermedades no deben banalizarse ni retrasar el diagnóstico de las mismas ya que pueden “empeorar, cronificarse y responder peor si no se tratan a tiempo”.