Durante las últimas semanas, el servicio de rehabilitación del Sector I (Zaragoza) ha intentado dar cobertura al mayor número de pacientes afectados por la COVID-19, pero sin olvidar al importante volumen de pacientes que vieron interrumpido su proceso de rehabilitación debido al confinamiento al que la población se vio sometida para poder controlar la pandemia. Tampoco a los procesos de intervenciones quirúrgicas o neurológicos agudos que en ningún momento se han dejado de tratar en el servicio de rehabilitación del Hospital Nuestra Señora de Gracia, ya que a pesar de enfocar gran parte de los esfuerzos a la COVID-19, la población ha seguido sufriendo otras patologías susceptibles de rehabilitación que de no haber sido tratadas podrían haber tenido importantes consecuencias para los pacientes.

En los diferentes estadios del virus, este afecta a múltiples sistemas: respiratorios, cardiológicos o neurológicos, así como las secuelas derivadas de la inmovilidad que conlleva el ingreso hospitalario y en algunos casos, largos periodos en UCI, lo que ha llevado a estos pacientes a sufrir un importante decalaje funcional entre otras muchas secuelas. En este proceso, el equipo de rehabilitación de atención especializada del Sector I, formado por seis médicos rehabilitadores, 21 fisioterapeutas y un terapeuta ocupacional, ha sido fundamental.

Las nuevas tecnologías han resultado una herramienta clave en el manejo de la pandemia a todos los niveles, pero respecto a la rehabilitación ha proporcionado la única manera de poder dar tratamiento a pacientes que debido al confinamiento tuvieron que suspenderlo. “En el Hospital Nuestra Señora de Gracia, se suspendió el tratamiento a 165 pacientes que estaban acudiendo a rehabilitación, y los fisioterapeutas usaron las tablet que proporcionó la dirección del hospital para realizar videollamadas a aquellos pacientes que tenían capacidad de poder realizarlas y poder desarrollar sesiones de fisioterapia telemática domiciliaria.

Aquellos pacientes con los que no fue posible llevar a cabo este sistema, se les enviaron videos vía whatsapp, ejercicios terapeúticos por email, y finalmente por correo ordinario, de forma que se pudiera llegar al mayor número posible de los pacientes que vieron interrumpido el tratamiento por la pandemia”, explica la supervisora del servicio de rehabilitación del Hospital Nuestra Señora de Gracia, Asun Campos. “Del mismo modo, también usamos las videollamadas para realizar las sesiones de fisioterapia en los pacientes dados de alta por COVID, cuyo objetivo era mejorar la capacidad ventilatoria, potenciación muscular, mejora del control motor y en definitiva disminuir el riesgo de pérdida de capacidad funcional y mejorar el estado de salud y bienestar del paciente”, añade.

Gracias a diversos medios telemáticos, desde el Sector I (Hospital Royo Villanova y Hospital Nuestra Señora de Gracia) han podido llegar a dar una atención a pacientes COVID y pacientes infectados, que sin estos medios no se podría haber llevado a cabo:

  • Videollamadas a pacientes COVID positivos, que tras el alta debían permanecer en cuarentena en sus domicilios y se han realizado sesiones con la misma duración que si hubiesen sido presenciales, valorando en gran medida poder ver en el mismo momento como realiza la actividad terapéutica el paciente
  • Videollamadas a paciente no COVID, que vieron suspendido su tratamiento rehabilitador por el confinamiento y que se pudieron realizar sesiones domiciliarias a través de las videollamadas
  • A los pacientes COVID positivos y pacientes no afectados por la COVID-19, que no tenían posibilidad de realizar videollamadas, se les envió por vía whatsapp
  • Videos disponibles en la página web de la Asociación de Rehabilitados Cardiacos de Aragón RE-LATE, para que los pacientes de rehabilitación cardiaca, que actualmente están en tratamiento, puedan acceder a ella para realizar la rehabilitación domiciliaria
  • Ejercicios terapéuticos a través de email, para aquellos pacientes que les era imposible acceder a otras tecnologías

Durante el periodo de confinamiento, desde el Sector I atendieron a través de estos sistemas a un total de 87 pacientes de rehabilitación con los que se hizo u tratamiento fisioterápico telemático domiciliario.

“No menos importante ha sido el apoyo emocional a estos pacientes que debido al aislamiento durante el ingreso hospitalario han sufrido la carencia del contacto físico con sus familiares y amigos. Gracias a la cercanía física que conllevan los tratamientos de fisioterapia el paciente ha podido tener ese contacto humano directo con otra persona, en este caso el fisioterapeuta”, apunta la coordinadora.

La fisioterapia del Sector I ha estado en coordinación con el colegio de fisioterapeutas de Aragón, que mediante reuniones telemáticas durante el periodo de confinamiento se ha buscado la forma de unificar tratamientos y criterios con todos los centros de atención especializada de Aragón, creando una guía de “Intervención del Fisioterapeuta en la Atención Hospitalaria del paciente COVID-19”. Igualmente, los fisioterapeutas de Atención Primaria han hecho lo mismo junto a sus homólogos, creando los cuidados primarios de fisioterapia.

Adaptación a las nuevas medidas de seguridad en todos los procesos de rehabilitación

Sin duda, la adaptación a las nuevas medidas de seguridad ha sido otra de las consecuencias de la pandemia, obligando a disminuir el número de pacientes que pueden ser tratados en grupo. Esto ha influido especialmente a la rehabilitación cardiaca que se realiza en el Hospital Nuestra Señora de Gracia. Los tratamientos de rehabilitación cardiaca se realizaban anteriormente a la crisis sanitaria en grupos de once pacientes en una sala con cicloergómetros y pistas de marcha, ahora el aforo se ha tenido que reducir a cinco pacientes por grupo para poder mantener las medidas de seguridad, escogiendo a los pacientes de alto riesgo, por lo que con el resto de los pacientes ha habido que recurrir a las nuevas tecnologías. A estos pacientes se les remite a la página web de RE-LATE (asociación de rehabilitados cardiacos de Aragón, sin ánimo de lucro) donde se pueden visualizar los videos realizados por el equipo de rehabilitación cardiaca del hospital, en los que pueden encontrar charlas informativas y videos terapéuticos de calentamiento, tonificación, estiramientos y relajación así como información para la utilización de la escala de Borg para la adaptación al ejercicio.

“Además, los fisioterapeutas realizan llamadas periódicas a estos pacientes para aclarar los problemas y dudas que pueden surgir con la realización de los ejercicios que aparecen en los videos, si bien es cierto que no todos los pacientes están actualizados en el manejo de la tecnologías, todos vamos a tener que ir modificando nuestra visión del uso de las mismas, este momento que estamos viviendo nos h empujado a reinventarnos y a su vez a hacer más participe al paciente en su rehabilitación, en su auto cuidado, pasando a ser un elemento activo al tener que visualizar y seguir los videos, ya que va a tener un seguimiento telefónico”, explica la coordinadora.

Actualmente, en el Sector I también se está realizando el tratamiento de rehabilitación cardiaca a 90 pacientes de forma domiciliaria a través de videos terapéuticos a los que acceden en la página web de RE-LATE y seguimiento telefónico, mientras las medidas de seguridad no permitan volver a realizar los tratamientos grupales.