El próximo domingo, 28 de junio, se celebra el Día Mundial de la Afasia, un trastorno sobrevenido que afecta a las habilidades para usar el lenguaje, por ejemplo, hacer frases, decir palabras adecuadas o entender lo que se escucha. Estas limitaciones lingüísticas afectan a las relaciones familiares, laborales y sociales de la persona que lo sufre. Por eso, el  Colegio Profesional de Logopedas de la Comunidad de Madrid (CPLCM) pone énfasis en la necesidad de un diagnóstico e intervención precoz del logopeda para mejorar su calidad de vida y evitar el aislamiento.

En adultos, los ictus son la causa más frecuente de afasia, seguida de los traumatismos craneoencefálicos y los tumores, pero también las enfermedades neurodegenerativas como el alzhéimer, párkinson, huntington, demencias, esclerosis múltiple, esclerosis lateral amiotrófica, etc. pueden provocar este trastorno.

En cualquier caso, las consecuencias son muy parecidas. La logopeda del Hospital Universitario Infanta Elena Valdemoro y miembro del CPLCM, Natalia Melle, explica cómo afecta la afasia en el día a día de las personas adultas que lo sufren: “En ocasiones, les es complicado hacerse entender porque las palabras que usan no se corresponden con el contexto. Tiene problemas para el desempeño del rol previo o el funcionamiento de dinámicas familiares como la resolución de una avería casera donde se debe llamar a un técnico o el cuidado de hijos, puesto que no pueden comunicarse con fluidez con terceros. A nivel laboral, algunos pacientes no pueden proseguir desempeñando la misma profesión por sus limitaciones comunicativas o porque no existen adaptaciones suficientes en el contexto laboral que se lo permitan. Y, socialmente, muchas de sus relaciones se ven afectadas al no poder compartir opiniones, sentimientos, conocimientos con terceros, al no comprender el lenguaje figurado que forman las metáforas, bromas, chistes o el lenguaje no literal, al tener dificultades para comprender conversaciones, películas, obras de teatro, etc.”. 

El bienestar y calidad de vida de las personas que padecen afasia se ven alterados de forma importante, pero estas limitaciones lingüísticas pueden tratarse con logopedia, que consigue una mejora de las habilidades y las funciones comunicativas.