Hay quien dice que lo vivido durante el confinamiento nos ha hecho aprender y ser mejores y Clece Vitam es la constatación de dicha afirmación. La crisis por la covid-19 le impidió abrir el 1 de abril las puertas de Fuente Olivo, su nuevo hogar para personas mayores en la capital vallisoletana, y la entidad decidió reinventarse mientras sus primeros residentes no se pudieran mudar. Mientras tanto, sería una residencia transitoria donde pasar una cuarentena tras una hospitalización.

Cuatro profesionales se confinaron con quienes más lo necesitaban durante ese periodo. Pasado el peor momento de la pandemia, el centro recibirá la próxima semana a su primer residente en óptimas condiciones, gracias, en parte, a María. Tiene nombre de mujer y es una máquina, pero de las de verdad: así han bautizado a su robot Xenex, única herramienta certificada en todo el mundo para la eliminación del coronavirus. De los 24 que hay en España, uno habitará en Fuente Olivo, donde Clece Vitam ha desarrollado un modelo de atención integralcentrada en la persona que cuenta con las últimas tecnologías del mercado, como el test de temperatura óptima que limita la entrada, siguiendo los últimos parámetros de prevención de la covid.

Las seis personas homenajeadas, personal de Clece, salvo la segunda por la izquierda que es voluntaria del Banco de Alimentos del Ayuntamiento de Palencia.
Las seis personas homenajeadas, personal de Clece, salvo la segunda por la izquierda que es voluntaria del Banco de Alimentos del Ayuntamiento de Palencia. / EL NORTE

La residencia dispone de 32 habitaciones, 12 de ellas con terraza y 7 de ellas individuales, aunque con la opción de utilizar dobles de manera individualizado y sin sujeciones, garantizando los valores bioéticos de Clece. A sus comodidades le añade las tres unidades de convivencia de que dispone, así como el amplio patio del que dispone o la piscina climatizada, que permiten que el residente tenga una sensación de hogar, además, estratégicamente situado: se encuentra muy cerca del Paseo Zorrilla, de la Plaza del Ejército y de la Plaza de Toros, y cuenta con un centro de salud al lado. Y, junto a todo ello, una plantilla de gerocultores cualificados y ejemplares, como demostraron ser durante la pandemia. 

Durante esa época se demostró la máxima destacada por José Manuel Millán, delegado de Clece en Castilla y León en materia de servicios sociales, y por Vicente Ortega, su director regional: «El leitmotiv de Clece es ser personas que cuidan personas». Todas aquellas que lo hicieron con un mimo particular durante la pandemia, con el mismo mimo que atenderían a sus propias familias, fueron homenajeadas en la Jornada de Puertas Abiertas de Fuente Olivo, que se convirtió en ese tiempo en símbolo de una atención coordinada, atento y, sobre todo, humana, que Clece Vitam continuará ofreciendo a partir de la próxima semana, cuando llegue el primer residente a Fuente Olivo.