Las eurodiputadas españolas Mónica Silvana(PSOE), Rosa Estarás (PP) y Maite Pagazaurtundúa (Ciudadanos) han reclamado que se apueste por una “Europa social” que “priorice” a las personas con discapacidad en las políticas destinadas a hacer frente a los efectos de la pandemia de COVID-19.

Las tres europarlamentarias han coincidido en este punto durante la celebración de una mesa redonda organizada por el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI), en el marco del proyecto ‘La Europa de las Personas: una esperanza compartida’, que cuenta con el apoyo del Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación

La publicación ‘Cermi.es semanal’ incluye en su edición 399 un reportaje en el que se abordan todas las claves de este encuentro telemático. Además, se puede acceder a todos los temas del boletín a través de este enlace.

Para Rosa Estarás, “hay mucho dinero, y bien enfocado, y ahora sí es una Europa solidaria, pero en esa oportunidad de solidaridad, los colectivos vulnerables tienen que ser los primeros y ahí tenemos que estar muy atentos porque de palabra siempre dirán que sí, pero luego hemos de ver los presupuestos, que eso sea una prioridad”.

En esta línea, Maite Pagazaurtundúa sostuvo que “tenemos que estar muy atentos para que se canalicen correctamente y no desaprovechemos esta posibilidad, pero tiene que haber consenso, tenemos que hablar y ver la estrategia”.

Por su parte, Mónica Silvana señaló que “el Parlamento Europeo ha tomado la iniciativa y ha ido por delante de la Comisión y del Consejo” en la gestión de la pandemia. Además, pidió que se atiendan problemas que existían antes de esta crisis, como la necesidad de apostar por la vida en comunidad con apoyos. Igualmente, ensalzó el trabajo que se lleva a cabo gracias a la interlocución del CERMI y del Foro Europeo de la Discapacidad (EDF, por sus siglas en inglés).

Precisamente, la mesa telemática contó también con la participación de la vicepresidenta del EDF, Ana Peláez, y del presidente de la Comisión de Asuntos Internacionales del CERMI Estatal, Daniel Aníbal García. Ambos valoraron positivamente los avances que se están produciendo en la UE para dar una respuesta a las consecuencias de la pandemia, pero urgieron a ir más allá. 

“Las personas con discapacidad deberíamos tener los mismos derechos reconocidos, protegidos, asegurados, en cada uno de los países de la UE y eso no es           así”, denuncia Ana Peláez.

DISCIPLINA AUTÓNOMA

El boletín del CERMI contiene también un reportaje que aborda la publicación de la obra ‘Fundamentos del Derecho de la Discapacidad’, impulsada por el propio CERMI y la Fundación Derecho y Discapacidad y editada por Thomson Reuters Aranzadi. Dicha publicación cuenta con la participación de personas como el actual ministro de Justicia, Juan Carlos Campo; la presidenta del Congreso de los Diputados, Meritxell Batet, y el presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial, Carlos Lesmes.

En el reportaje, la profesora titular de Filosofía del Derecho de la Universidad Carlos III de Madrid y directora del Instituto de Derechos Humanos Bartolomé de las Casas de esta universidad, Carmen Barranco, defiende, junto a otros juristas, que “la regulación de la discapacidad ha adquirido una complejidad tal, y la urgencia de su comprensión es tan grande, que el Derecho de la discapacidad debería reconocerse como una disciplina autónoma”.

Por otro lado, la publicación del CERMI recoge un artículo del comunicador Francisco Olavarría, especialista en discapacidad y personas mayores, quien hace un llamamiento a la desinstitucionalización del sistema, ya que este sistema “respeta la individualidad, consulta y escucha, capacita y acompaña y, además, valora e integra a la comunidad en los proyectos vitales de cada cual”.

Por ello, entiende que en esta nueva normalidad se debe producir el tránsito a la “deseada” desinstitucionalización que ahora atiende a personas en situación de dependencia o discapacidad, porque “lo único que hay que institucionalizar es la humanización de los cuidados”.

En este sentido se manifiesta también el recién reelegido presidente de FAMMA-COCEMFE Madrid, Javier Font, en una entrevista concedida a la publicación semanal del CERMI, en la que se repasa su trayectoria y aportación al sector de la discapacidad. 

Según Font, la pandemia ha demostrado la utilidad del papel del asistente personal: “Los servicios de asistentes personales en domicilios han funcionado muy bien y gracias a ellos hemos evitado contagios y fallecimientos de personas con discapacidad”. 

Por último, ante las consecuencias de la pandemia de COVID-19, augura que “la verdadera crisis está por llegar”, al tiempo que pone en valor el trabajo realizado por las organizaciones de la discapacidad durante la pandemia y la importancia de generar alianzas.