El pasado ejercicio el empleo de las personas con discapacidad creció en España por séptimo año consecutivo, hasta alcanzar los 354.991 contratos, según los últimos datos publicados en el Informe del Mercado de Trabajo anual del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE).  No obstante, en opinión de Sabina Lobato, directora de Formación y Empleo, Operaciones y Transformación de Fundación ONCE y directora general de Inserta Empleo, esta tendencia “se desplomará en el siguiente ejercicio consecuencia del impacto en el empleo de la COVID-19 que convertirán unos buenos resultados en algo anecdótico, ante los claros indicios de destrucción de empleo de los últimos meses”.

Lobato añade que los datos sobre contrataciones en 2019 recientemente publicados, y teniendo en cuenta el análisis y la prospección que Fundación ONCE lleva años realizando a través del el Observatorio sobre discapacidad y mercado de trabajo (Odismet), “dejan más detalles preocupantes ya que a la luz de la situación actual, gran parte del empleo creado se sostiene en la temporalidad, hasta un 90% de los contratos, por tanto, esos casi 320.000 contratos son los que más riesgo corren”.

En cuanto a las mujeres, la directiva de Fundación ONCE recuerda que sumaron menos contratos (un 38,5%), y, “si este porcentaje se mantiene en una proporción similar, conducirá a las mujeres con discapacidad a un preocupante futuro, puesto que el número de contratos globales será mucho menor” 

Asimismo,  recuerda que en el primer trimestre del año se perdieron un 7,4% de contratos a personas con discapacidad en comparación con el mismo trimestre del año anterior, y, teniendo en cuenta que por fechas el impacto del virus fue tangencial en este periodo, se espera con preocupación los datos del segundo semestre, sobre todo sabiendo que en el número de contratos específicos a personas con discapacidad en ese periodo (representan aproximadamente el 40% del total del empleo al colectivo) ha descendido hasta un 60% (más de 18.000 contratos menos)”.

Para Sabina Lobato, “hay más datos que perfilan la borrasca en el horizonte ya que los contratos a personas con discapacidad representan tan solo el 1,58% del total y cualquier merma futura en este porcentaje dejará el empleo de un colectivo que representa el 6% de la fuerza laboral de este país a niveles insostenibles”.

Según datos recogidos por Odismet, el 33% de los contratos ha recaído en personas con estudios primarios, los más vulnerables. Y de manera inédita hasta la fecha, los mayores de 45 años son los que acumulan un mayor número de contratos mientras que los más jóvenes apenas representa el 7,5% de la contratación.

Tal y como explica la directora de Formación y Empleo, Operaciones y Transformación de Fundación ONCE, “la pandemia está golpeando con más fuerza en el sector servicios, siendo este otro factor de más riesgo para las personas con discapacidad, dado que es su nicho de empleo por excelencia ya que hasta un 80% de la contratación para el colectivo en 2019 pertenecía precisamente a este sector, 10 puntos por encima del porcentaje para población general. Es evidente por tanto que cualquier pérdida de empleo en este sector afectará de manera más intensa a las personas con discapacidad. La recuperación en el empleo de ocupaciones como personal de limpieza de hoteles, con más de 50.000 contratos en 2019, camareros asalariados, con casi 23.000 o vendedores en tiendas y almacenes, rozando los 9000 contratos será fundamental para que en el año 2020 no estemos hablando de una verdadera debacle en el empleo de las personas con discapacidad”.

 A su juicio, “el incremento de un 4,7% en el empleo detectado en los contratos 2019 puede quedarse en un espejismo en 2020 si nuestra sociedad no logra mantener y recuperar el empleo a uno de los colectivos que más lo necesita cuyo punto de partida es una tasa de empleo de tan solo del 25,8% y una estructura laboral basada en los sectores que se vislumbran más afectados por la pandemia”.

Por último, Lobato ha apelado “a que el compromiso social de las empresas se materialice en no bajar la guardia en cuanto a generar oportunidades laborales para las personas con discapacidad, incluso en formato de prácticas laborales tan importantes para que los más jóvenes puedan tener su primera experiencia laboral, y a que por una vez nuestro colectivo no sea el primero en el ránking de destrucción de empleo y el último en subirse al tren de la recuperación. Recordemos que durante los momentos más duros de la pandemia muchos trabajadores y trabajadoras con discapacidad han estado al frente de servicios esenciales para la comunidad como las lavanderías, la limpieza, o la logística que han garantizado los suministros a la ciudadanía”.

Odismet es la principal ventana de información sobre discapacidad y empleo y trabaja para dotar de visibilidad a 1.899.800 personas con discapacidad en edad laboral y a sus familias, así como para empoderarlas en el contexto sociolaboral.  Su labor influye en la vida de muchas personas, cada dato es una vida. Por eso, Odismet se esfuerza en conocer sus necesidades, sus sueños y su potencial. Busca crear oportunidades, romper barreras y prejuicios; saltar obstáculos y afrontar retos. Apuesta por las capacidades de las personas con discapacidad, su motivación y su capacidad de esfuerzo y superación constante. 

El observatorio se nutre de las más prestigiosas fuentes de análisis y aporta fiabilidad y actualización constante de la información. Opera sobre casi cien indicadores que permiten el desarrollo de consultas a medida adaptadas a las necesidades de los usuarios. Clasifica y segmenta la información procurando una óptima gestión del conocimiento y desarrolla análisis evolutivos que facilitan la comprensión y el comportamiento de los indicadores analizados.

 Asimismo, Odismet genera comparativas que permiten identificar y evidenciar situaciones desventajosas o discriminatorias y garantiza la accesibilidad a la información a través de descargas en distintos formatos, haciendo uso de distintas herramientas y ofreciendo flexibilidad y ajuste para todos los públicos interesados, porque generar el mayor impacto posible es un objetivo prioritario del observatorio

Odismet se enmarca en los programas operativos de Inclusión Social y de la Economía Social (Poises) y de Empleo Juvenil (POEJ), que está desarrollando Fundación ONCE a través de Inserta, con la cofinanciación del Fondo Social Europeo y la Iniciativa de Empleo Juvenil, para incrementar la formación y el empleo de las personas con discapacidad.