Donde salud y belleza se unen encontramos la manga gástrica, una cirugía bariátrica indicada para pacientes con un IMC superior a 40 que consigue disminuir el tamaño del estómago hasta en un 80% para conseguir una pérdida de peso progresiva y eficaz. Esta cirugía consigue además la disminución del número de hormonas llamadas Ghrelina, que controlan el apetito, consiguiendo que el paciente tenga menos ganas de comer y se sienta más saciado a lo largo del día.

Esta intervención lleva 18 años siendo realizada con excelentes resultados por Clínicas Dorsia, pero lo interesante del momento actual es que el número de las mismas se ha incrementado exponencialmente en la vuelta a la nueva normalidad. Los españoles nos hemos concienciado de la importancia para nuestra salud de mantener un peso saludable y tras el parón del confinamiento nos hemos lanzado a ponerle solución experta.

El cirujano bariátrico de Clínicas Dorsia, Iñaki Amunategui, desvela que las zonas en las que ha habido un mayor crecimiento de mangas gástricas han sido Madrid, Valladolid y Oviedo. Las razones detrás de este fenómeno son debidas en gran parte a la espectacularidad de los resultados, en las clínicas normalmente comenzamos recomendando técnicas endoscópicas porque son más sencillas, pero cuando los pacientes comprueban que la cirugía es tan segura y los resultados son tan eficaces, se decantan más por ella. Lo curioso es que el doctor ha observado que, aunque los pacientes, como todo el mundo, tienen miedo a contagiarse, el miedo a que nos confinen de nuevo y no poderse operar es mayor. Por eso nos ha sorprendido gratamente que tantos pacientes se hayan animado actualmente a cuidar de su salud. Además apostilla que pues posible que, psicológicamente, el encontrarse en un peso saludable les facilita alejar el fantasma de ser “población de riesgo” en caso de una nueva oleada de la covid-19. La gente ha visto que el coronavirus te ataca más si no estás sano y los obesos tienen la opción de dejar de serlo con una buena cirugía y un buen control nutricional.

Con la manga gástrica conseguimos resultados duraderos e impactantes, pero el experto aclara que el papel del paciente es fundamental. No se trata de ir a quirófano y salir delgado por arte de magia. Se trata de cambiar el chip, de reeducarse desde el principio, de aprender a comer y a mantener el equilibrio. La cirugía es sólo una ayuda, una grande porque consigue resultados excelentes, pero solo es una pata más en un cambio completo del estilo de vida. Entonces, ¿Cuál es la clave para que el éxito de una manga gástrica sea a largo plazo? Será fundamental el estudio preoperatorio, la valoración previa por la nutricionista y el cirujano, una técnica quirúrgica correcta y un seguimiento estricto en el postoperatorio a corto, medio y largo plazo. El tratamiento dura uno o dos años, pero el cambio ha de ser de por vida.

El paciente tipo de este tipo de intervenciones es bastante común, especialmente en verano donde se eligen dietas yo-yo que se repiten año tras año sin resultados a largo plazo. El doctor Amunategui observa que suelen ser personas que llevan toda la vida haciendo dietas; y la gran mayoría las hace muy bien, pierden mucho peso, pero en cuanto las dejan recuperan todo lo perdido y tiran la toalla, y entonces engordan más aún.