El Gobierno de Asturias redujo en julio la lista de espera de atención a la dependencia en 736 personas, una tendencia que se mantiene desde que la Consejería de Derechos Sociales y Bienestar puso en marcha en septiembre de 2019 un plan de choque con el fin de disminuir la demora en este ámbito.

Como resultado de esta actuación, el Principado se convirtió en la comunidad en la que más aumentaron las valoraciones a personas dependientes durante el estado de alama, pese a que este procedimiento tuvo que suspenderse por la pandemia del 12 de marzo al 1 de julio.

La consejera de Derechos Sociales y Bienestar, Melania Álvarez, ha señalado que los esfuerzos de su departamento se centran en reducir las listas de espera y en que todos los expedientes se resuelvan en plazo. “Somos conscientes de la necesidad que tienen estas personas y sus familias de acceder a la ayuda reconocida y de percibirla”, ha agregado.

La tramitación de estas prestaciones conlleva dos procedimientos. El primero determina si el solicitante es o no dependiente y, en caso de serlo, en qué grado y nivel. El segundo, la elaboración de los planes individualizados de atención (PIA), se pone en marcha cuando a la persona solicitante se le reconoce la situación de dependencia. Por medio de este informe, que se realiza tomando en consideración sus necesidades y las de su familia, se le asigna el recurso más adecuado.