Desde la Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física (SERMEF) queremos resaltar la importancia de la información y formación de los pacientes  y cómo ésta repercute en la evolución de su enfermedad y en la forma de afrontarla. Por ello, tenemos en marcha estrategias para el  desarrollo de vías de “apoyo al automanejo”.

La educación para el paciente y su entorno socio-familiar constituye un pilar fundamental en la salud. Desde la Organización Mundial de la Salud (OMS) se resalta la importancia de la educación del paciente en el abordaje de la enfermedad crónica, pero no como una simple transmisión del conocimiento desde los profesionales de la salud, sino como una implicación  activa  del paciente, que le permita comprender sus conductas respecto a la  salud y desarrollar estrategias que les permitan alcanzar la mejor calidad de vida posible. Esto ha sido denominado “educación para el automanejo” y persigue empoderar al paciente y a su familia para involucrarle en su tratamiento y el manejo de su enfermedad.

La evidencia sugiere que el empoderamiento del paciente es una pieza fundamental en  la reforma efectiva de la gestión de la enfermedad, ya que permitirá maximizar la eficiencia de los procesos y dar valor a los sistemas de salud.

No se trata de un abordaje imperativo y paternalista por parte del profesional sino una implicación global del paciente, cuya motivación le permita realizar un cambio de su conducta, en definitiva, pasa por desarrollar un objetivo de salud alcanzable y elaborar sus propias estrategias para alcanzarlo, según sus posibilidades, con apoyo de los recursos socio-sanitarios.

El paciente conocedor del origen de su enfermedad, así como de las circunstancias que le favorecen y aquellas que le perjudican, puede modificar hábitos para mejorar su calidad de vida. El empoderamiento que acompaña al conocimiento a través de información veraz procedente de los profesionales sanitarios, influye en la aceptación del proceso e incluso en la adherencia al tratamiento, poniendo el foco en el paciente como protagonista con papel activo en el cuidado de su salud. 

ACCESO A LA INFORMACIÓN

Este acceso a la información se ve facilitado mediante el uso de las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC). Esto cobra más relevancia en el periodo actual de reducción de actividades clínicas presenciales. La irrupción de la pandemia COVID-19 en el panorama internacional ha supuesto un gran desafío en el campo asistencial que va más allá de la atención directa los enfermos por COVID-19, y que incluye la prevención y la continuidad de la actividad asistencial en otras patologías.

Dentro de las virtudes que nos ofrecen las redes parte de la información que se expone no está contrastada ni basada en la evidencia y hay mucho charlatán con gran número de seguidores con cero base científica. Detrás puede haber un fin lucrativo por parte de algún particular o empresa, que al menos, hace cuestionar su rigor. Se recomienda acudir a sitios de confianza como asociaciones reconocidas y neutrales sin interés comerciales (asociaciones médicas, de pacientes, OMS…)

Es por ello que desde la SERMEF se hacen esfuerzos por potenciar el acceso de pacientes y profesionales a información de rigor a través de diferentes canales de comunicación. En el campo de la rehabilitación, la realización de terapias, actividad física y cambios en el estilo de vida  favorecen la recuperación o mantenimiento de la funcionalidad, así como la disminución del dolor.  

Es de enorme utilidad que cada persona tenga acceso a información sobre qué prácticas pueden beneficiarle según su patología. Estos cambios implican una constancia por parte del paciente, y en este aspecto supone una gran ayuda el refuerzo audiovisual de material sanitario accesible y fiable, recomendado por una sociedad científica como la SERMEF.