Las causas extraordinarias que está viviendo el país por la pandemia han provocado una caída en la facturación de las ortopedias. La situación ha mejorado ligeramente en los últimos cinco meses en cuatro puntos porcentuales, sin embargo, las ortopedias han visto reducidos sus ingresos hasta en un 50% en la mayoría de los casos, es decir, facturan la mitad que en años anteriores, mientras que en el 14% de los casos, los ingresos han descendido en más de un 70%.  

Dada la situación, el 25% de las ortopedias aún se acoge a un ERTE. En la mayoría de los casos con uno o dos trabajadores acogidos a estos Expedientes de Regulación Temporal de Empleo. Además, destaca que un 19% de las ortopedias se han visto obligadas a despedir a uno o más trabajadores. Un 4% afirma que tendría que cerrar su establecimiento, si no se tomaran medidas económicas de apoyo a las empresas, mientras que un 46% se podría plantear el cierre en los próximos meses, si cesan esas medidas económicas. Son datos recogidos en una encuesta elaborado por la Federación Española de Ortesistas y Protesistas.  

Y, precisamente, en cuanto a la valoración de estas medidas de apoyo a las empresas del sector de la Ortopedia, a un 62% de los encuestados les parecen insuficientes, ya que al ser considerado un sector sanitario de primera necesidad quedan fuera de muchas ayudas por permanecer abiertos. 

Las ortopedias han notado una gran bajada en el número de pacientes. Entre las causas de esta caída se encuentra la falta de prescripciones médicas por parte de los especialistas. Los servicios de Atención Primaria centran sus esfuerzos en las urgencias y el rastreo de casos de contagios por SARS-COV-2, por lo que muchas consultas médicas y rehabilitaciones se posponen y los pacientes de ortopedia (alrededor de cuatro millones de pacientes crónicos), no pueden recibir sus prescripciones ortoprotésicas. 

Desde la Fedop se pide que no se abandone al sector, puesto que da cabida a más de 20.000 puestos de trabajo, directos e indirectos, y es necesario que estos establecimientos sanitarios sobrevivan a esta crisis para velar por el bienestar y la mejor calidad de vida de los pacientes.