“Las unidades de cuidados intensivos, las estancias hospitalarias, la atención pediátrica, el parto, la atención al paciente oncológico y los cuidados al final de la vida son los ámbitos donde la humanización de la asistencia sanitaria resulta más prioritaria”. Éstas son las áreas en las que Isabel Urrutia, responsable de Calidad y Seguridad Clínica de Grupo IMQ, ha hecho hincapié durante su intervención en la Jornada de clausura de la 47.ª Semana de Humanidades de la Academia de Ciencias Médicas de Bilbao, que se ha celebrado en los salones de la Sociedad Bilbaina del 19 al 22 de octubre y que, por primera vez en su trayectoria, se ha podido seguir de manera íntegra a través de Internet.

La ponencia de Isabel Urrutia ha tenido como título ‘Proyecto HELP: humanizar (H) la enfermedad escuchando (E) y liderando con (L) el paciente (P)’. Junto a ella, en la jornada de clausura de la Semana de Humanidades han intervenido también Nora Amiano, directora de programas de la Asociación de Terapia y Educación Asistida por Animales y Naturaleza (ANOTHE), con la ponencia ‘Intervenciones asistidas con animales. ¿Otra forma de humanizar?’ y la enfermera especializada en Cuidados Paliativos, Naomi Hasson, que ha hablado sobre las ‘Comunidades compasivas’. La moderadora de esta última jornada de la Semana de Humanidades ha sido Magdalena Múgica, médica especialista en Medicina Familiar y Comunitaria de IMQ, quien ha estado acompañado por Ricardo Franco Vicario, presidente de la Academia de Ciencias Médicas de Bilbao. Juntos, han clausurado la Semana de Humanidades.

Tal y como ha destacado Isabel Urrutia, “el proyecto HELP engloba todo un plan de humanización donde nuestras clínicas, IMQ Zorrotzaurre e IMQ Virgen Blanca, centran sus esfuerzos en extender una cultura propicia a este objetivo dentro del conjunto de la organización, incluyendo a los gestores, personal de administración, técnicos y todas las categorías de profesionales sanitarios”.

Según ha puntualizado la experta, el proyecto HELP (2017-2020), se caracteriza por disponer “de una manera estructurada y sistemática todo el abanico de proyectos de humanización en función de la casuística, necesidades y perfil del paciente. Se identifican las necesidades de humanización a través de diferentes metodologías, tanto con los pacientes como a través de los comités y comisiones clínicas, equipos de proceso o grupos de mejora con los profesionales”. 

El Proyecto HELP de las Clínicas IMQ dispone de siete ejes, 37 objetivos y 82 proyectos, con un grado de consecución del 90 % en la actualidad. Todos estos ejes, disponen de objetivos, despliegue de proyectos e iniciativas y un sistema de evaluación, lo que permite cuantificar la consecución del proyecto. “Se trata de conocer, siempre que es posible, la situación de partida en relación a las expectativas o necesidades de humanización de los pacientes, desplegar las acciones y volver a evaluar con el fin de medir su impacto. No siempre es fácil, pero es la única manera de verificar y confirmar que realmente las iniciativas de humanización tienen buenos y exitosos resultados”. 

Durante la exposición de la sesión Urrutia ha explicado algunos de los proyectos más relevantes o diferenciales que se han acometido dentro del Proyecto HELP de las clínicas IMQ. En este sentido, ha comenzado hablando del eje referido a la personalización y trato individualizado, en el que ha destacado “la libre elección del médico por parte del paciente, la asignación de habitación en función de su situación y la disposición de una enfermera de enlace para el paciente oncológico”.

La responsable de Calidad y Seguridad Clínica de Grupo IMQ también ha abordado el proyecto Calgary-Cambridge para la entrevista clínica y el proceso de comunicación. “Se trata de un sistema de 71 puntos para mejorar la comunicación y la relación entre el médico y el paciente”.El siguiente aspecto ha sido el Proyecto HUCI, “en el que se trabaja con una metodología contrastada a efectos de favorecer la humanización de la Unidad de Cuidados Intensivos en todos sus ámbitos”.

Han sido también elementos prioritarios para la responsable de IMQ “el mantenimiento de una adecuada accesibilidad hospitalaria; la calidad en el descanso de los pacientes (Proyecto SueñOn);identificar y priorizar espacios físicos que necesitan reformas relacionadas con aspectos de humanización (Nanotectura hospitalaria); y evaluar y optimizar la experiencia percibida por familiares y acompañantes y minimizar los procesos generadores de dolor o incomodidad, entre otros”.

Especial atención ha merecido igualmente a Isabel Urrutia, “aportar atención humanizada a los pacientes pediátricos, enmarcado en el proyecto Txapeldunak, a lo largo de todo el proceso asistencial, así como la iniciativa ‘En coche a quirófano’, dirigida a las intervenciones quirúrgicas del paciente pediátrico”. La experta de IMQ ha aludido también en su ponencia al proyecto Tximeleta, “para abordar el duelo en caso de los mortinatos”.

Otro campo de trabajo “sensible” es el de la asistencia al paciente oncológico. Según ha explicado, “el proyecto de I+D+i, Onkoexp propone abordar la atención al paciente con un enfoque integral, aportando a los profesionales información no clínica de la persona que les ayude a potenciar un entorno más saludable, humano y optimista para el paciente, contribuyendo a mejorar su respuesta a los tratamientos y calidad de vida”. 

Isabel Urrutia ha concluido hablando del apoyo y colaboración con otras organizaciones, como la Asociación Nacional de Amputados de España (ANDADE), la Asociación Española contra el Cáncer (AECC), la Fundación Athletic Club o la Fundación Pequeño Deseo, “que apoyan en las iniciativas de humanización”, así como la colaboración entre los centros del Grupo IMQ. La experta ha cerrado su intervención haciendo referencia al servicio de ‘Chaqueta azul’ de IMQ.