La situación de pandemia por COVID-19 ha modificado significativamente el funcionamiento normal de los servicios de emergencias, de los centros de atención primaria y de los hospitales. En este contexto, desde la Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física (SERMEF) han alzado la voz para denunciar que “la pandemia está cancelando muchos tratamientos de rehabilitación y está afectando a un gran número de pacientes con daño cerebral, entre otras muchas patologías”.

Estas afirmaciones han sido realizadas por el Dr. David Hernández Herrero, portavoz y miembro de la Junta Directiva de SERMEF, en el contexto del Día Nacional del Daño Cerebral, que se celebra el 26 de octubre, y del Día Mundial del Ictus, 29 de octubre.

El experto de la SERMEF ha señalado que “dada la limitación de medios, los servicios de atención sanitaria han modificado su asistencia e infraestructuras para atender a los pacientes más graves de COVID-19 que requieren de una atención inmediata, lo que ha provocado que al igual que surgió en marzo, ahora con la segunda ola, vuelva a utilizarse la infraestructura de Rehabilitación para acoger y atender a pacientes COVID-19”.

Esta situación ha sido descrita por la Organización Mundial de la Salud (OMS)            que recientemente ha evidenciado que los servicios de rehabilitación se han visto interrumpidos en casi dos tercios (63%) de los países europeos, a pesar de que la rehabilitación es clave para una recuperación saludable de las secuelas de varias enfermedades y los pacientes gravemente enfermos de COVID-19.

La SERMEF, a través del Dr. Hernández, ha puesto también el foco en esta situación y ha subrayado que los pacientes COVID-19 “tienen una situación clínica muy severa y se necesita rehabilitación para todos ellos, evidentemente, pero también para otros, como son las personas con daño cerebral derivado de un ictus u otra causa y que necesitan una continuidad en su rehabilitación para abordar sus secuelas”. “Los servicios de rehabilitación no tienen que cerrarse y tienen que considerarse prioritarios”, ha agregado.

En este contexto, el experto de la SERMEF ha querido dejar claro que los Servicios de Rehabilitación “se han implicado al máximo cediendo recursos humanos y materiales, entendiendo  por supuesto y cómo es lógico la importancia de la situación epidemiológica e implicándose al 100% en ella. Entendemos la necesidad de recurrir de nuevo a las infraestructuras de Rehabilitación y de otras especialidades, pero pedimos que nos den alternativas válidas para continuar con los tratamientos”.

“No debemos olvidar al paciente con ictus, traumatismo craneoencefálico, lesión medular, politraumatismo, quemado, infartado o postoperado, tenga o no COVID, que forma parte de un grupo identificado por la OMS como diagnósticos esenciales. Es importante garantizar la atención rehabilitadora de estos pacientes; de no ser así, las consecuencias innegables en su estado de salud serán irreversibles”, ha destacado.

“Por ello, no debería formar parte de la estrategia actual frente a la COVID-19 el cierre de las áreas de tratamientos de los Servicios de Rehabilitación, por su inestimable utilidad en la recuperación de estos pacientes. Todo con una única finalidad: proporcionar la mejor calidad asistencial posible al paciente con deterioro funcional”, ha concluido el portavoz de la Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física.