El Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI) y la Fundación CERMI Mujeres (FCM) han reclamado a la Unión Europea que los fondos de reconstrucción estén al servicio de la inclusión, con el fin de paliar los graves efectos de la pandemia de COVID-19 en las personas con discapacidad, sus familias y las entidades del sector.

Esta es una de las reivindicaciones planteadas por el movimiento CERMI en un documento de aportaciones para que sean tenidas en cuenta en la futura Estrategia Europea de Discapacidad 2021-2030, que CERMI y CERMI Mujeres esperan que, “bajo un enfoque holístico, actúe como el catalizador de una nueva Agenda de los Derechos de la Discapacidad para la década”.

Para ello, solicitan que el documento incluya las observaciones realizadas a la UE por parte del Comité de Derechos de las Personas con Discapacidad de Naciones Unidas; que se alinee con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 y con el Pilar Social Europeo; que garantice que sea tenida en cuenta transversalmente en todas las políticas públicas de la UE; que cuente con un presupuesto suficiente para su ejecución y seguimiento, y que esté teñida en todo momento por la perspectiva de género.

A juicio del movimiento CERMI, la Estrategia Europea de la Discapacidad de la próxima década debe tener como uno de los principios rectores la accesibilidad universal, tanto en su dimensión física, como cognitiva y sensorial. Para ello, propone objetivos como garantizar la accesibilidad de los transportes o de la información y mecanismos de participación de las instituciones comunitarias, así como impulsar un fondo europeo para fomentar la accesibilidad universal.

Garantizar el principio de que “nada para las personas con discapacidad sin las personas con discapacidad es otra demanda del movimiento CERMI, por lo que apremia a asegurar mecanismos de participación de las personas con discapacidad y sus familias, a través de las entidades del sector, creando espacios específicos para las mujeres y niñas con discapacidad, con objeto de que sus demandas específicas sean escuchadas.

También insta a garantizar el derecho al voto de todas las personas con discapacidad en la UE; impulsar la creación de una organización europea específica de mujeres y niñas con discapacidad; promover la inclusión laboral de las personas con discapacidad, mejorando la tasa de actividad de esta parte de la ciudadanía, con especial atención a las mujeres con discapacidad; que la accesibilidad y la inclusión sean “principios que presidan la contratación pública de la UE, y reforzar las políticas de protección social, contemplando el sobrecoste que supone la discapacidad para estas personas y sus familias.

VIDA INDEPENDIENTE

Por otra parte, el movimiento CERMI destaca la necesidad de promover la vida independiente de las personas con discapacidad,. “La inclusión en la comunidad y el derecho a una vida autónoma e independiente de las personas con discapacidad pasan por que estas puedan elegir dónde y cómo vivir, sin que se les puedan imponer formas de vida segregada o específica, al margen de la corriente general comunitaria”, expone el documento de propuestas.

En este sentido, reclama reconocer a nivel europeo la figura del asistente personal y promover la eliminación de los internamientos no consentidos por razón de discapacidad psicosocial.

En relación con el derecho a la salud, el movimiento CERMI exige garantizar en igualdad de condiciones el acceso a los servicios sanitarios de todas las personas con discapacidad, con especial énfasis en las necesidades específicas de la población femenina con discapacidad; garantizar la accesibilidad de toda la información y procesos; impulsar un plan de lucha contra el suicidio a nivel europeo, y garantizar una atención a la salud sexual y reproductiva de las mujeres con discapacidad adecuadas.

Respecto de la educación, llama a que la Estrategia Europea de Discapacidad recoja el derecho a la educación inclusiva; impulsar la participación del alumnado con discapacidad en programas de movilidad internacional con los apoyos necesarios; incluir compromisos de garantía de la accesibilidad de contenidos, entornos y plataformas digitales, y tener siempre presente la discapacidad en los planes de lucha contra el acoso escolar.

ACCESO A LA JUSTICIA

De igual modo, el documento pide que la Estrategia de Discapacidad establezca un “enfoque inclusivo” en el acceso a la justicia, atendiendo a la situación específica de las mujeres con discapacidad, incluidas las que tienen modificada su capacidad jurídica. 

En esta línea, plantea la creación de un Observatorio Europeo de Acceso a la Justicia; medidas de persecución de los delitos de odio por razón de discapacidad, y promover la ratificación del Protocolo Facultativo de la Convención Internacional de la Discapacidad para facilitar que se puedan denunciar ante la ONU situaciones de vulneración de derechos.

La lucha contra la violencia es otro de los puntos que subraya el movimiento CERMI, instando a que se refuerce la protección de las víctimas de la violencia de género que tienen discapacidad; elaborar un estudio sobre cómo afecta esta lacra en Europa a las mujeres con discapacidad; promover la persecución de prácticas como la trata, y reforzar la lucha contra la violencia contra sectores como la infancia con discapacidad o las personas mayores.

Por último, destaca otras prioridades como la apuesta por la promoción del envejecimiento activo; considerar el enfoque de discapacidad en todas las acciones de cooperación europea; atender las necesidades de las personas con discapacidad en asilo y refugio; fomentar la lucha contra el juego ilegal, y que la Estrategia de Discapacidad contenga mecanismos de evaluación sobre su implementación.