Toda la población española está sufriendo en mayor o menor medida la crisis de la COVID-19. La OMS ya ha indicado que las consecuencias en la salud mental están por venir y que habrá un incremento de problemas derivados como el incremento en el consumo de alcohol, la depresión, la ansiedad y la violencia de género, entre otros.

En este sentido empiezan ya a publicarse estudios, entre ellos, el desarrollado en Grupo 5, donde se evidencia que la Covid 19 está asociada con la aparición o aumento de los problemas de salud mental, tanto en la población general, en los profesionales, como en las personas que ya estaban afectadas anteriormente de un problema de salud mental.

El análisis del estudio con una muestra de más de 600 personas con problemas de salud mental y una representación de familiares y cuidadores arroja numerosas conclusiones en lo que se refiere a las implicaciones derivadas de la crisis de la COVID 19 en los pacientes con TMG (Trastorno Mental Grave). Una de las más relevantes es que, cerca del 22% de los pacientes con TMG, han necesitado un aumento de la medicación antipsicótica para prevenir o mitigar una posible aparición de una crisis.

Este aumento de la medicación ha sido ocasionado por el deterioro en la calidad de vida de las personas que sufren TMG, agravándose con los siguientes problemas ocasionados por la crisis y consecuencias derivadas de la COVID 19, como son:

  • Inactividad prolongada: 47% de los pacientes manifiestan que les ha afectado
  • Ansiedad: 54% indican que han sufrido periodos de ansiedad
  • Alteraciones del sueño: 41% admiten que han sufrido o sufren alteraciones en sus periodos de descanso
  • La soledad de las personas con trastorno mental durante la pandemia. El 22% de las personas usuarias han pasado solas el pico de la pandemia y aunque el 53% lo ha pasado con su familia, el cuidador de referencia era una persona de 64 años o más.
  • El riesgo de suicidio en las personas usuarias de centros ambulatorios es tres veces mayor que en los residenciales. Un porcentaje significativo de personas con riesgo de suicidio no tiene cobertura para este problema (18%).
  • Otra de las conclusiones del estudio es que los pacientes con TMG han encontrado mayores dificultades en la accesibilidad a los servicios de Salud Mental debido a las restricciones ocasionadas por la pandemia.

Fórmulas como la Teleasistencia, aunque es bien valorada por los pacientes, no ha sido una estrategia suficiente para reemplazar este tipo de intervención que es la propia de servicios y centros de atención psicosocial a personas con TMG.

Del análisis del estudio se desprende que la Teleasistencia es válida para acompañar y detectar pacientes en riesgo, pero menos efectiva para intervenir en la capacitación o reducción de discapacidades.
Guillermo Bell, presidente ejecutivo de Grupo 5 ha recalcado respecto al estudio que “los datos que refleja este informe tienen un gran valor para enfocar las actuaciones futuras y específicas que necesitan las personas con problemas de salud mental. Nuestro objetivo es colaborar con las Administraciones Públicas desde nuestra experiencia en la gestión para mejorar la calidad de vida de las personas que atendemos y paliar los efectos que esta situación de emergencia sanitaria está causando y va a provocar”.