El avance de la COVID-19 ha modificado el calendario de deducciones fiscales, incluyendo a las acciones del Gobierno, que tiene previsto el recorte de la deducción durante el último mes del año.

 En este sentido, el Ejecutivo buscará reformar los instrumentos de ahorro para la jubilación, lo que incluye a los planes de pensiones y su equivalente en seguros, además de los planes de previsión asegurados, igualmente regulados.

“Si esto sucede, se podrá disminuir la aportación máxima a los planes de pensiones, lo que se pasará en el IRPF de 8.000 a 2.000 euros, informa Yannick Charton, socio fundador de Valio Consulting. Y añade: “esta medida supondría un efecto expulsión del producto frente a otros, como los fondos de inversión.”. 

Actualmente, los planes de pensiones cuentan con una deducción al ahorro aportado a planes con un máximo de 8.000 euros en el año o el 30% de la base imponible en la declaración de la renta.

“Para la práctica, este tipo de deducciones permite que se paguen menos impuestos, al mismo tiempo que se ahorra dinero”, afirma Charton. De esta forma, el tratamiento fiscal que reciben los hace mayormente atractivos a la hora de elegir un modo de invertir.

¿Qué pasará con los ahorros acumulados en el plan de pensiones? 

Más allá del límite que intentará imponer el Ejecutivo, esta reforma no implicaría que los Planes de Pensiones individuales-PPIs y los Planes de Previsión Asegurados-PPAs desaparezcan de un día para otro y que quienes actualmente cuentan con ellos, vayan a perder su dinero ahorrado.

“Esto no es la primera vez que se plantea una medida semejante, pero en el contexto actual, admitiría un efecto expulsión del producto frente a otros como los fondos de inversión. Esto sucede para alinearse con el texto del Pacto de Toledo, todavía no definitivo, que priorizará las formas de ahorro colectivo para la jubilación frente a la individual”, aclara Yannick Charton.

El dinero que se acumule hasta la fecha de aprobación de la norma, quedará invertido en el fondo de pensiones al que está adscrito el plan y, en el caso de que quien invierte lo decida, se podrá seguir aportando, aunque con el incentivo limitado de hasta  2.000 euros anuales.

«La propuesta, específicamente, implicará una reducción en un 75% de la aportación máxima con derecho a deducción de los planes de pensiones individuales.”, explica Yannick Charton, “Si esto sucede, también se intentará aumentar de 8.000 a 10.000 euros, los límites de los planes de pensiones de empleo. «, finaliza.