Si te gusta el cine de los 80´seguro que no te perdiste Cocoon; esa película donde un grupo de jubilados de Florida, vivía en un complejo residencial para mayores y encontraban en la piscina una especie de piedras que proporcionaban al agua unas propiedades regenerativas que hacían que se sintieran como adolescentes. ¿La recuerdas? Aquellos apartamentos perfectamente equipados eran una quimera para todos aquellos mayores que iban a jubilarse y que querían vivir en un lugar cálido, rodeado de preciosos paisajes.

Pero claro, muchos años después esta idea se copió en nuestro país, por supuesto y no sólo en las zonas de playa, también en capitales de interior se ha querido seguir con ese concepto de residencia familiar con todos servicios disponibles pero con cierta privacidad. Muchas de estas inversiones inmobiliarias realizadas en residencias de mayores, están adaptándose a las nuevas necesidades de este siglo, a su movilidad y a un concepto de calidad mucho más elevada. 

En este sentido, Stengel Ibérica, filial en España de Stengel Küchen, líderes en minicocinas en Europa, presentan una opción perfecta de instalación en residencias y más ahora donde es tan importante la privacidad y la limpieza. Su gran variedad de mini cocinas, la fácil instalación y transporte, reduce considerablemente los costes de producción, así como el gasto en luz y en agua del consumidor. De fácil transporte y fabricación, las cocinas no necesitan obra para su instalación e incorporan todo lo necesario para poder disponer de una cocina de gran calidad y comodidad en el menor espacio posible. 

Asimismo, Stengel Ibérica, dispone de cocinas destinadas a personas con movilidad reducida; la cocina es el recinto de la vivienda, después del baño, que supone mayores dificultades para su utilización por personas con discapacidad. Observando unas sencillas y económicas recomendaciones podemos mejorar mucho la accesibilidad de las cocinas y facilitar nuestro trabajo diario en ellas. Por otra parte, en las cocinas existen multitud de riesgos de los que no siempre somos conscientes, en forma de productos químicos de limpieza, objetos cortantes, gas, aparatos eléctricos, etc. a los que son más sensibles las personas con discapacidad y las personas mayores.

Stengel Ibérica posee unas encimeras adaptadas que, a diferencia de las convencionales, cumplen el requisito fundamental de liberar de armarios la parte de debajo de la encimera cuya altura también será inferior a las medidas estándar. El estudio de los factores ergonómicos en los productos busca crear o adaptar productos y elementos de uso cotidiano o especifico de manera que se adapten a las características de las personas que los van a usar.

En definitiva es una apuesta práctica, limpia, económica y de gran calidad que proporciona un ahorro de energía, una gestión eficiente del agua, unas superficies en acero, no porosas, que aumentan la higiene y la ausencia de bacterias y virus, todo ventajas en estos momentos.