Ante la proximidad de las celebraciones navideñas, los expertos de Fundación ACE, entidad dedicada al diagnóstico, tratamiento e investigación de la enfermedad de Alzheimer, alertan de la necesidad de extremar las precauciones en caso de celebrar estas navidades con un familiar con demencia. Para ello, los expertos inciden en la importancia de seguir las medidas que establecen las autoridades sanitarias. 

Asimismo, con el objetivo de ofrecer recursos a los familiares y cuidadores, Fundación ACE ofrece algunos consejos para estas fiestas. Amèrica Morera, subdirectora de la Unidad de Atención Diurna, afirma que “este año es fundamental no solo estar atentos a los cambios naturales que implica la Navidad en las rutinas, sino también el hecho de que la vida de las personas con demencia ha cambiado debido a la COVID-19. No solo debemos prestar atención a los hábitos de nuestros familiares, sino que además es imprescindible estar presentes, ya que para ellos nosotros somos su seguridad.

En este contexto, “debemos mantener siempre las medidas de precaución, protegernos para protegerles, pues la demencia les puede hacer aún más vulnerables”, señala Morera.

Cómo celebrar la Navidad de forma segura

Según los expertos, además de adecuar los menús y el entorno de las comidas navideñas a sus necesidades, es importante pasar tiempo con la persona o mantener la actividad cognitiva y física habitual, así como seguir las medidas de prevención, son aspectos esenciales. Fundación ACE facilita los siguientes consejos para estas Navidades: 

1.     Hacerles partícipes de las celebraciones. Es importante no dejar sola a la persona con deterioro cognitivo. Si la persona tiene miedo a ser contagiada durante una reunión familiar o no se quiere correr el riesgo, es necesario hacer que se sienta acompañada durante el día. Visitarla y llevarle un obsequio, tomar un café con ella, decorar juntos su vivienda, jugar una partida de dominó o, simplemente, mantener una conversación tranquila, son algunas posibilidades.

2.     Momentos para el cuidador. De la misma manera que las personas con Alzheimer necesitan ser partícipes de la Navidad, el cuidador principal debe ser ayudado y dejarse ayudar. Es importante organizarse para que no recaiga todo el peso en la misma persona. El descanso y la diversión son necesarios tanto para las personas con Alzheimer como para sus cuidadores. 

3.     Extremar las medidas de precaución. Si tenemos a una persona con deterioro cognitivo entre nuestros invitados, es imprescindible seguir las medidas de precaución. Ventilar bien los espacios, asegurar que todos los asistentes realizan una higiene de manos adecuada, mantener la distancia de seguridad y llevar la mascarilla el mayor tiempo posible.

4.     Prestar atención a la alimentación. A menudo, las personas con Alzheimer no detectan la sensación de saciedad y continúan comiendo, lo cual puede generar malestar posterior. Es importante tener cuidado con la bebida, puesto que podría interaccionar con la medicación. Los fármacos antidepresivos o antipsicóticos potencian el efecto del alcohol. 

5.     Mantener los hábitos y actividades. Es recomendable intentar mantener la actividad cognitiva y física habitual los días que duren las fiestas. Leer, jugar, pasear, pintar o bailar son algunos ejemplos. También es importante mantener los mismos horarios en cuanto a la medicación y al reposo.

Pese a las medidas extraordinarias que se deben implementar en el día a día, es posible celebrar una Navidad segura si seguimos las indicaciones de las autoridades sanitarias, respetamos las normas higiénicas -lavado de manos, uso de mascarilla y mantener la distancia de seguridad- y ayudamos a las personas con demencia a cumplirlas.