Se estima que el 70% de los afectados de forma leve o moderada por Covid-19  ha perdido el olfato y el 50% también el gusto.  Entre las personas en tratamiento con quimioterapia, las alteraciones de la función gustativa, como la disgeusia, se han reportado hasta en 50% a 60% de los pacientes sometidos a tratamiento oncológico. Este tipo de trastornos también pueden existir en algunas personas desde que nacen, aunque la mayoría se desarrollan después de una lesión o enfermedad: tratamientos oncológicos, lesiones de cabeza, cirugías de oído, nariz y garganta, tratamientos farmacológicos, infecciones respiratorias y del oído…. Su prevalencia es elevada en la población, pero no ha sido hasta la aparición del Covid-19 que se han hecho más evidentes y conocidas: ha sido uno de los síntomas más diferenciales en la mayoría de los pacientes infectados por Covid-19.

El efecto de estas alteraciones a la hora de comer es muy importante, ya que condicionan fuertemente la percepción y, en consecuencia, la aceptación de los platos. En algunos casos, contribuyen a la anorexia o falta de apetito, conllevando una pérdida de peso y desnutrición que afectan la calidad de vida de las personas que la padecen.

Conocer cómo podemos contrarrestar sus implicaciones a la hora de comer, nos ayudará a asegurar una correcta alimentación y mantener un buen estado nutricional, un aspecto imprescindible para hacer frente a cualquier enfermedad y mantener un buen estado de salud… Más