En la actualidad, en Andalucía existen 45.077 plazas residenciales, 21.000 profesionales de centros residenciales, 100.000 usuarios/as del Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD) y 41.600 profesionales del SAD. A pesar de estas cifras y de atender a la población más vulnerable, el sector de los cuidados es el gran olvidado de esta crisis sanitaria.

CECUA, Círculo Empresarial de Cuidados a Personas, ve con indefensión el maltrato que padece el sector, relegado al último lugar de prioridades, a pesar de que las/los profesionales realizan una labor sobrehumana mostrando una inmensa vocación de servicio. Estos/as profesionales son considerados los últimos, al igual que las empresas del sector que están soportando un sobrecoste, dada la intensidad de los cuidados atendiendo con los recursos propios a los usuarios/as durante toda la pandemia.

En la actualidad hay un total de 22.201 personas dependientes (grado II y III) en lista de espera en Andalucía. A pesar de esta situación, la no ocupación de plazas en residencias es del 20% y en los centros de día, de más de un 50%. 

El sector, que también sufre la escasez de profesionales, dado que las circunstancias actuales hacen imposible retenerles/as, ve como en otras comunidades, como es el caso de Madrid, ha subido a 72€/día las plazas concertadas, mientras que en Andalucía está en 51€/día con una ratio más alta.

La falta de ocupación de plazas, cuando existe listas de espera interminables, unido al retraso de los pagos y al no abonar los gastos derivados por la atención de usuarios/as en las residencias por Covid, hace que el sector se encuentre en una situación límite. Estas exigencias sin recursos, sin medios humanos, tienen que ser revertidas y encontrar soluciones a través del diálogo social, algo que actualmente es inexistente.

El sector de los cuidados a personas se siente huérfano, creándose importantes dificultades para la viabilidad presente y futura del sector. CECUA y otras patronales han solicitado al gobierno andaluz las siguientes medidas que permitan revertir la situación actual:

A) Abono de las plazas no ocupadas al objeto de mantenimiento del empleo, desde la suspensión de la medida y hasta el fin de la pandemia.

B) Ratio para casos COVID- 19 de 0.15 adicional a la ratio actual. Esta ratio deberá ser sufragada, aumentando el coste plaza abonado por la Administración, para los y las residentes diagnosticados de COVID- 19, con efecto retroactivo desde el inicio de la pandemia.

C) Actualización de las tarifas en residencias y en centros de día.

D) Ante la escasez de enfermeros/as, que los servicios de atención residencial sean apoyados mediante un sistema de provisión de servicios sociosanitarios.

Las administraciones deben proveer al sector de los recursos necesarios para su dignificación y garantizar su sostenibilidad futura, algo que en el momento actual no pasa. No se abonan las plazas no ocupadas, no se abonan los gastos extraordinarios provocados por el COVID-19 y las tarifas están desactualizadas.

La extraordinaria realidad que vivimos requiere de nuestros gobernantes el mayor compromiso con el sector de los cuidados. Para ello, es fundamental que se den respuestas reales al desafío actual, que requiere de medidas que se conviertan en hechos de manera inmediata y a todos los niveles.