Todos los medicamentos cuando son autorizados por las agencias de medicamentos, en nuestro caso la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) y la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), han debido realizar un proceso de investigación que requiere distintas fases de estudios. Todas estas etapas están encaminadas a garantizar que los fármacos autorizados en las distintas indicaciones tengan una relación beneficio riesgo favorable. No es menos cierto que una vez en el mercado para la mayoría de medicamentos se va completando la información disponible. Esto es así porqué el perfil de seguridad puede no conocerse del todo con los estudios realizados en las fases de investigación, puede no disponerse de información para algunos subgrupos de pacientes no incluidos en los estudios o puede tratarse de fármacos comercializados para enfermedades raras evaluados en un número de pacientes reducido. Además, también es necesario obtener resultados de los medicamentos en la práctica clínica tras su autorización y comercialización. 

Una vez los medicamentos son autorizados por las agencias de medicamentos el siguiente paso consiste en la decisión de precio y financiación en los distintos países. En los últimos años en España bajo la coordinación de la AEMPS se han elaborado los informes de posicionamiento terapéutico con el objetivo de establecer el valor terapéutico y posicionar los nuevos medicamentos autorizados respecto a las alternativas ya disponibles, con el fin de ayudar en la decisión de precio y financiación por el Sistema Nacional de Salud. Finalmente, una vez que los medicamentos están comercializados, el sistema asistencial elabora estrategias que intentan optimizar su uso. 

El proceso de evaluación del valor terapéutico y posicionamiento de los nuevos medicamentos respecto a las alternativas disponibles es complejo, pero es absolutamente necesario, más aún si se tiene en cuenta el número de moléculas nuevas autorizadas cada año, la creciente comercialización de medicamentos de alta tecnología y terapias avanzadas generalmente con un alto coste y el creciente gasto en medicamentos en atención primaria y en los últimos años sobre todo en los hospitales. 

Recientemente, la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria y el Grupo GENESIS han distribuido un documento sobre “LA EVALUACIÓN, SELECCIÓN Y POSICIONAMIENTO DE LOS MEDICAMENTOS” en el que reclamaban el liderazgo en esta actividad. En este contexto, nos gustaría señalar que en este complejo proceso es imprescindible la colaboración de distintos profesionales y que el liderazgo debe, sin duda, ser compartido. Las autoridades sanitarias, los profesionales sanitarios como los médicos especialistas de las diferentes patologías, los farmacéuticos, los farmacólogos y otros profesionales como los economistas, así como los pacientes deben colaborar estrechamente para garantizar que en el Sistema Nacional de Salud se proporcionan los medicamentos más adecuados en términos de eficacia, seguridad y eficiencia. 

Los médicos especialistas en Farmacología Clínica por su formación en medicina, metodología de la investigación y análisis crítico de la evidencia científica han participado desde hace años en las comisiones farmacoterapéuticas hospitalarias elaborando informes de evaluación de medicamentos, y han colaborado en el proceso de elaboración y revisión de los informes de posicionamiento terapéutico de la AEMPS. En el complejo proceso de selección y posicionamiento de los medicamentos en el Sistema Nacional de Salud es necesario tener en cuenta que los objetivos prioritarios son la mejor atención y cuidado de las necesidades médicas de los pacientes con los medicamentos disponibles, así como el uso eficiente con la finalidad de mantener la sostenibilidad del sistema. Por todo ello, consideramos que en lugar de reivindicar liderazgos de profesionales concretos lo que se debe procurar es la colaboración de todos los actores implicados que tienen una función decisiva en este proceso. En este sentido nos gustaría volver a resaltar que el liderazgo debe ser multiprofesional y la opinión del médico especialista, así como la de los pacientes deben ser tenidas siempre muy en cuenta. 

La voluntad de la Sociedad Española de Farmacología Clínica es la de cooperar y contribuir con su experiencia y conocimiento en el proceso de selección y posicionamiento de los medicamentos.