El impacto de la crisis del COVID-19 en la salud mental de las personas mayores es indiscutible. El aislamiento inicial, las limitaciones en las visitas de familiares o las propias salidas del centro y la imposibilidad de continuar con unos hábitos saludables enfocados al envejecimiento activo han puesto en jaque su equilibrio psicológico y emocional. Por eso, con motivo del Día Mundial de la Salud, que se celebra hoy, 7 de abril, ORPEA advierte de la importancia de cuidar la salud mental y psicológica de las personas mayores.

En los centros ORPEA esta es una máxima. Así lo explica la directora Sanitaria de ORPEA, Victoria Pérez: “En las residencias ORPEA, la atención a los mayores es holística, por lo que el aspecto mental y emocional juegan un papel tan importante como el físico. Solo así conseguimos un cuidado integral de su salud y un mayor bienestar”. 

No obstante, en el contexto actual, es preciso prestar mayor atención a la salud psicológica de los mayores porque, como los expertos reconocen, durante este tiempo de pandemia, han aumentado los casos de insomnio, angustia y ansiedad en las personas mayores. Por ello, los profesionales de ORPEA están muy atentos a posibles síntomas que puedan surgir, para evitar la aparición de depresión y prevenir complicaciones cognitivas y funcionales en los residentes. “Además, hemos reforzado la atención psicológica y mental para dar una atención precoz y adecuada a aquellas personas que pudieran necesitar apoyo”, indica la doctora Pérez.

Pero en el día a día, lo más importante es trabajar las emociones positivas a través del ejercicio físico, las actividades lúdicas y terapias, e incluso la alimentación.

Medidas para reforzar la salud psicológica de los mayores

La salud psicológica influye en la calidad de vida de las personas mayores. Y así lo está mostrando esta pandemia. Por eso, para contrarrestar el desánimo, en los centros ORPEA se fomentan actividades y terapias que refuerzan el bienestar mental y emocional de los residentes.

  • Ejercicio físico. Practicar ejercicio físico de manera regular aporta beneficios físicos y psíquicos porque favorece la liberación de endorfinas, también conocidas como hormonas de la felicidad. Estas sustancias químicas que genera el cerebro cuando realizamos actividad física de manera constante ayudan a regular los niveles de estrés y de ansiedad. Por tanto, incluir actividades físicas en las rutinas de las personas mejora su humor. En ORPEA apuestan por la gerontogimnasia, que son programas de ejercicios dirigidos y adaptados a las necesidades de los residentes, en la que se trabaja la fuerza, la propiocepción, la estabilidad, el equilibrio, etc.
  • Fisioterapia y terapia ocupación. Estas terapias promueven el trabajo físico y cognitivo y mejoran la autonomía de las personas mayores en las actividades de la vida diaria (subir las escaleras, abrocharse la camisa, peinarse, asearse sin ayuda…). Los movimientos y ejercicio dirigidos potencian las habilidades y destrezas, lo que redunda en una mejoría física, pero también en la autoestima. Se sienten menos dependientes y mejor con ellos mismos. 
  • Actividades recreativas y lúdicas.  Estas actividades tienen como objetivo disfrutar y entretenerse, pero también son otra forma de terapia, porque potencian la socialización e integración al grupo, lo que previene el aislamiento y la sensación de soledad no deseada. 
  • Dieta sana y equilibrada. La alimentación también es un factor muy importante para la regulación del estado de ánimo, ya que la calidad nutritiva de los alimentos contribuye de manera positiva a la salud mental. Vitaminas como la B, C y E, ácidos grasos como los Omega 3, o minerales como el zinc o el hierro, son esenciales para la salud. Por ello, en ORPEA los menús son diseñados por médicos y nutricionistas, que conocen los requerimientos nutricionales de los residentes, y son elaborados y adaptados por expertos cocineros.
  • Visitas de los familiares y, en su defecto, videollamadas o videoconferencias. Los vínculos afectivos con los familiares son fundamentales para el bienestar emocional y psicológico de las personas mayores. Y si no es posible que las visitas se realicen de manera presencial, hay que poner a disposición de los mayores otras opciones tecnológicas que le permiten ver y comunicarse con sus seres queridos.   

Todas estas actividades y alternativas terapéuticas favorecen la salud mental y psicológica de las personas mayores que viven en las residencias ORPEA, “pero el apoyo psicológico profesional siempre debe estar presente para trabajar la prevención”,  indica la directora Sanitaria de ORPEA.