El 25% de la población general andaluza entrevistada en la II Encuesta Creencias y Actitudes sobre la Diabetes de la Alianza por la Diabetes de Boehringer Ingelheim y Lilly , considera la diabetes tipo 2 una patología muy extendida cuando se tiene sobrepeso1. Y cuando los encuestados son personas con diabetes tipo 2, 8 de cada 10 andaluces consideran que está directamente relacionada con el sobrepeso1.  

De hecho, el Dr. Juan José Gómez Doblasjefe de Cardiología del Hospital Universitario Virgen de la Victoria de Málaga, afirma que “aunque los pacientes están bien identificados, la población con obesidad es muy alta, por eso es importante invertir en campañas de educación, para que los pacientes sean conscientes de la realidad de su enfermedad y sepan cómo manejarla”. Además, afirma que “durante este tiempo de pandemia los pacientes pueden haber tenido menos contacto con su médico, porque algunas consultas han sido telefónicas. Ahora es importante retomar esas visitas de seguimiento y hacer al paciente consciente de su enfermedad y del alto riesgo cardiovascular que se tiene”.

El objetivo de esta encuesta es analizar la percepción de los pacientes andaluces con diabetes tipo 2 sobre su patología, el conocimiento y la concienciación sobre los riesgos asociados a la enfermedad, porque como comenta Francisco Pérez Barroso, presidente de la Asociación Algecireña de Diabetes “falta educación diabetológica. Así como la OMS tiene claro que es necesario invertir en prevención, en España no se está haciendo”. Y añade “lo mínimo es informar a los pacientes de cómo cuidar su enfermedad crónica. Para ello es necesario poner en marcha un plan integral que de soluciones a los pacientes con diabetes tipo 2 desde ámbitos públicos y privados”. 

Algo que resulta fundamental ya que en Andalucía se estima que alrededor de 1 millón de habitantes tiene diabetes4, de los cuales el 90% es de tipo 24

Causa de fallecimiento prematuro

Tan solo el 11,1% de los pacientes andaluces encuestados con diabetes tipo 2, asocia la patología con el riesgo cardiovascular1. Pero, además, según el Dr. Juan José Gómez Doblas, “es necesario que los pacientes tomen consciencia de su enfermedad porque a largo plazo tienen un alto riesgo de sufrir problemas de corazón y, por tanto, deberían cambiar el estilo de vida hacia formas de vida más sanas y seguir las recomendaciones de su médico” además añade “las complicaciones cardiovasculares más frecuentes en personas con diabetes tipo 2 son las enfermedades coronarias, como el infarto o la angina de pecho. Sin embargo, las más precoces suelen ser la arteriopatía periférica y la insuficiencia cardiaca”.

Y es que las complicaciones cardiovasculares, son una de las principales causas de fallecimiento prematuro en personas con diabetes tipo 22entre el 50% y el 80% del colectivo, a nivel nacional, fallece por eventos como un infarto o un ictus2,3

Recuperar el seguimiento asistencial tras la pandemia de la COVID-19

La llegada de la pandemia por COVID-19 a nuestro país hace algo más de un año ha agravado la situación también para las personas con enfermedades crónicas, como la diabetes. especialmente en varios aspectos: interrumpiendo su actividad física habitual, que se vio drásticamente reducida5, afectando a sus hábitos alimentarios5 o en el seguimiento médico de su enfermedad. El control por parte de los servicios sanitarios es clave en el óptimo manejo de la diabetes tipo 2, de hecho, un control glucémico deficiente se asocia con un peor pronóstico de COVID-19 en personas con DM26,7.

Tal como comenta Juan Francisco Perán, presidente de la Federación Española de Diabetes (FEDE) “mantener el seguimiento asistencial del paciente con diabetes tipo 2 es absolutamente fundamental para evitar posibles complicaciones asociadas y prevenir afectaciones cardíacas, renales y metabólicas”.

Algo que confirma Francisco Pérez Barroso, presidente de la Asociación Algecireña de Diabetes “se han volcado en la COVID-19 y no han tenido tan en cuenta a las personas con diabetes, que han tenido más dificultades para contactar con su médico y las consultas telefónicas, sobre todo, para los mayores, son muy complicadas porque tienen más dificultades a la hora de saber cómo responder”.

La Atención Primaria, referencia para los pacientes

La diabetes es una enfermedad que se puede mantener bajo control y con ello, evitar la aparición de sus problemas asociados, mediante una alimentación saludable, la práctica de ejercicio físico y un buen control de la enfermedad con seguimiento periódico del profesional sanitario. Pero, además, como indica el Dr. Juan José Gómez Doblas, “los pacientes de diabetes tipo 2, junto al médico, deberán formar equipo. Esto se consigue con la implicación de ambos, por un lado, el paciente respetando las pautas indicadas por su médico y por parte de los profesionales sanitarios ofreciendo las mejores opciones a los pacientes”.

En este sentido, la encuesta, realizada antes de la irrupción del coronavirus, también revela que 7 de cada 10 pacientes andaluces afirma haber recibido información o consejo médico en cuanto a los riesgos de la diabetes tipo 2, y, de éstos, 9 de cada 10 afirma cumplirlos en gran medida1. Al tiempo que, según la encuesta, aumenta la importancia del papel de amigos y familiares como figuras clave en el desempeño de actividades para el control de la enfermedad1.

Además del personal sanitario y los allegados, las asociaciones de pacientes ofrecen un servicio de apoyo, acompañamiento e información al paciente, como ha ocurrido en la de Campo de Gibraltar, según indica Francisco Pérez Barroso “el trabajo ha sido muy bueno, sobre todo, durante la pandemia, ya que hemos asistido a los socios y hemos estado a su lado, ya que un profesional sanitario colabora con la asociación y se ha encargado de realizar algunos análisis o controles de azúcar… y hemos dado un servicio diario”.  

En palabras de Juan Francisco Perán, presidente de la Federación Española de Diabetes (FEDE) “los pacientes con diabetes tipo 2 que entran en contacto por primera vez con una asociación de diabetes presentan un perfil muy similar, fundamentalmente porque carecen de la formación adecuada ante el déficit de enfermeras educadoras en diabetes en nuestro Sistema Nacional de Salud (SNS). En este sentido, desde FEDE trabajamos para que se cuente con la formación necesaria desde los centros de salud en los que se atiende a la mayoría de las personas con diabetes tipo 2 de nuestro país”, asegura.