Las 21.137 farmacias comunitarias españolas se suman al Sistema Nacional de Salud en labores de detección de la COVID-19, una vez aprobado hoy por el Consejo de Ministros el Real Decreto que exime de la necesidad de receta a los test de autodiagnóstico de la COVID-19. De esta manera, tras meses de espera y una vez sea de aplicación tras su publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE), los farmacéuticos comunitarios comienzan a reforzar la capacidad de detección precoz como parte del sistema sanitario, mediante la dispensación a los ciudadanos de estos test. 

Una vez aprobado el Real Decreto y ante el inminente inicio de la dispensación sin receta, desde la Organización Farmacéutica Colegial se insiste en la necesidad de que, para poder obtener el mejor resultado en términos epidemiológicos a estas pruebas es necesario que las comunidades autónomas y los Colegios de Farmacéuticos se coordinen en el registro y notificación de los datos como ya ha anunciado que hará Navarra y se está estudiando en otras autonomías. En este sentido, desde la Organización Farmacéutica Colegial se reitera la predisposición de los farmacéuticos a trabajar en el desarrollo de protocolos conjuntos y sistemas de información que permitan la recogida y explotación de los datos junto a los obtenidos de otras estructuras y profesionales del sistema. 

Para Jesús Aguilar, presidente del Consejo General de Farmacéuticos “eximir de la necesidad de receta facilita el acceso a estas pruebas, así como su dispensación en farmacias garantiza la seguridad y cercanía las mismas”. Sin embargo, Aguilar defiende que hay que dar “un paso más y además de ofrecernos para ayudar al ciudadano en la supervisión y el acompañamiento en la realización de la prueba, estamos trabajando con el Ministerio y las Comunidades Autónomas para que el farmacéutico pueda incorporar los resultados al sistema de vigilancia epidemiológica para aumentar así la eficacia de la detección precoz y la adecuada gestión de la pandemia”.    

“En definitiva, es una buena noticia que se facilite el acceso a los ciudadanos a las pruebas, lo que permitirá aumentar la capacidad diagnóstica del Sistema Nacional de Salud, identificando de forma rápida sospechas de positivos y así controlar eficazmente la progresión de la pandemia; hecho que además permitirá descongestionar las estructuras de Atención Primaria de nuevo sometidas a una gran presión asistencial en esta quinta ola”.