En España se calcula que 3,7 millones de personas, es decir, cerca de un 8% de la población podría padecer algún tipo de trastorno auditivo1 . Para estas personas la pandemia ha supuesto un gran impacto en su día a día, en gran medida por las dificultades de comunicación con su entorno debido al uso de las mascarillas, generando un aumento de sus limitaciones y un incremento del aislamiento social. Esta situación sigue existiendo a pesar del levantamiento de la obligatoriedad del uso de las mascarillas en espacios exteriores. Y es que muchas personas aún las usan debido al temor al contagio y a las nuevas cepas de COVID-19 aparecidas y sigue siendo obligatorio su uso en interiores, lo que sigue generando un aumento de las dificultades de comunicación de estos pacientes con su entorno.

“El uso de las mascarillas ha incrementado el impacto que tiene en las personas el padecer una pérdida auditiva”, explica Carina Rodríguez, audióloga responsable de Formación y Estudios Clínicos en Advanced Bionics“Esta situación excepcional no solo ha afectado a nivel comunicacional o de aislamiento social, empeorando la situación en la que se encontraban estos pacientes antes del coronavirus, sino también en el retraso de las revisiones médicas y audiológicas, así como de control y actualización de los dispositivos auditivos. Esto ha generado un mayor impacto en el rendimiento auditivo, pero también a nivel psicológico y psicoemocional en estos pacientes,  que se han enfrentado a mayores dificultades en su entorno familiar, social y en el entorno laboral”.

Las mascarillas quirúrgicas, así como otros tipos de mascarillas, que se han convertido en obligatorias durante la pandemia, tienen un impacto negativo para las personas con discapacidad auditiva. Así se pone de manifiesto en el estudio “How Do Medical Masks Degrade SpeechReception?”, que destaca que el uso de las mascarillas, además de impedir la lectura labio-facial por parte de las personas con pérdida auditiva, llega a atenuar y distorsionar las señales sonoras en mayor o menor medida, independientemente de cuál sea el modelo de mascarilla utilizado, de manera que hacen que el habla sea prácticamente ininteligible para muchas de estas personas 

“El uso de mascarillas supone un esfuerzo auditivo para nosotros”, ha declarado Carmela Calero, usuaria de implante coclear“Hemos notado falta de empatía con las personas que tenemos pérdida auditiva. No nos han puesto facilidades para la comunicación y lo hemos echado en falta sobre todo en lugares de cara al público como los supermercados o las tiendas y, especialmente, en los centros de salud”, ha destacado la paciente.

Mascarillas con ventana para facilitar la comunicación

Desde la Federación de Asociaciones de Implantados Cocleares en España (AICE) han diseñado, desarrollado y homologado un tipo de mascarillas para ayudar a las personas con déficit auditivo en su comunicación del día a día. “Estas mascarillas con ventana, que no transparentes, ya que las transparentes no cumplen con los estándares de protección necesarios, permiten la lectura labio-facial a la hora de comunicarse sin disminuir la protección que aporta una mascarilla convencional”, ha explicado Joan Zamora, presidente de AICE

“Desde abril del año pasado, cuando logramos la homologación de las mascarillas con ventana, hemos llevado a cabo la distribución gratuita de más de 30.000 mascarillas para fomentar su uso en los entornos en los que son más necesarias”, apunta Joan Zamora, quien espera seguir distribuyendo más unidades durante los próximos meses debido a la obligatoriedad de la utilización de las mismas en espacios cerrados, y el gran uso que se sigue haciendo en espacios abiertos.

Consejos para la comunicación con personas con pérdida auditiva

Los problemas de comunicación con su entorno son uno de los principales impactos que sufren las personas con discapacidad auditiva. Para mejorar la comunicación con estas se pueden adoptar las siguientes recomendaciones:

1.     Establecer un ritmo de conversación lento para resulte más fácil tanto la lectura labio-facial como el entendimiento.

2.     Intentar reducir el ruido ambiental, ya sea música, radio o la televisión, y eliminar los elementos distractores para que las personas con déficit auditivo puedan enfocar su atención. 

3.     Reformular las frases si no llegan a entenderse, utilizar distintas formas para expresar lo mismo.

4.     Hablar por turnos, de uno en uno, ayuda a que puedan centrarse en lo que está comentando una persona.

5.     No gritar ni sobre enfatizar las palabras. Es uno de los principales errores que se comete, pensamos que así mejoraremos la comunicación, pero produce el efecto contrario. 

6.     No hablar mientras se camina, ya que resulta más complicado poder centrarse en la conversación para llegar a entenderla.

7.     Si la persona es usuaria de dispositivos de ayuda auditiva, asegurarnos de que el funcionamiento sea óptimo y se encuentre en buen estado de mantenimiento.

8.     Considerar el uso de micrófonos remotos para la transmisión del habla en entornos de ruido o a distancia