El próximo 21 de septiembre, la Fundación Pasqual Maragall conmemora el Día Mundial del Alzheimer con el lema #undíaparaolvidar, enlazando uno de los primeros síntomas de la enfermedad, “el olvido”, con el objetivo de que su celebración no sea necesaria en el futuro.

Con esta acción, la Fundación persigue un doble objetivo: sensibilizar sobre la importancia de invertir en investigación como única vía para encontrar una cura, y potenciar la divulgación de la enfermedad para cambiar su percepción social. 

Y es que el impacto del Alzheimer en nuestra sociedad se ha visto claramente reflejado en el estudio “Actitudes y percepciones de la población española sobre el Alzheimer”, elaborado por la Fundación. En él se desprende que la ciudadanía sitúa el Alzheimer como la segunda condición de salud que más le preocupa, justo después del cáncer. Además, 2 de cada 3 personas en España conoce a una persona afectada por Alzheimer.

Y es que el impacto del Alzheimer en nuestra sociedad se ha visto claramente reflejado en el estudio “Actitudes y percepciones de la población española sobre el Alzheimer”, elaborado por la Fundación. En él se desprende que la ciudadanía sitúa el Alzheimer como la segunda condición de salud que más le preocupa, justo después del cáncer. Además, 2 de cada 3 personas en España conoce a una persona afectada por Alzheimer.

De hecho, el Alzheimer es el responsable del 75% de las demencias, que son alteraciones crónicas de salud que afectan a más de 900.000 personas en España. Esto es una de cada 10 personas de más de 65 años, y un tercio de las mayores de 85 años. Unas cifras que, en caso de no hallarse tratamientos modificadores, podrían duplicarse en 2050.

Además, la demencia ocasiona unos costes sanitarios y sociales extraordinariamente elevados, asumidos principalmente por las familias. Una estimación conservadora sitúa su coste anual en 21.000 millones de euros, 24.000 euros por persona afectada y año, cuyo 87% asume la familia del afectado. A estos costes económicos hay que añadir los personales, sociales, psicológicos y laborales para familias y cuidadores, cuya situación no recibe la consideración social, económica y laboral que merecen.

Por ello, la Fundación Pasqual Maragall pide, en palabras de su presidenta Cristina Maragall“más y mejor investigación para conseguir nuestro propósito: un futuro sin Alzheimer. Pero solo conseguiremos encontrar a tiempo una cura a esta epidemia silenciosa y estructural si administraciones, legisladores, instituciones científicas, entidades sociales y sanitarias, y todos aquellos que trabajamos en este ámbito, sumamos nuestros esfuerzos de manera solidaria”.

El BBRC, a la vanguardia de la investigación en Alzheimer

Un estudio de la Alzheimer’s Association afirma que si hubiera un tratamiento que retrasara cinco años la aparición de los síntomas clínicos, el número de personas con Alzheimer se podría reducir en un 40% en diez años.

Es en esta línea en la que desde hace años está trabajando el Barcelonaβeta Brain Research Center (BBRC), el centro de investigación de la Fundación Pasqual Maragall, cuya labor se centra en la etapa preclínica de la enfermedad de Alzheimer, un período asintomático que comienza años o incluso décadas antes de que aparezcan los síntomas clínicos.

Existe una fase preclínica que empieza hasta 15 o 20 años antes de la aparición de los primeros síntomas y que ha llevado a entender el Alzheimer como una enfermedad cerebral con una larga etapa sin síntomas, seguida por un progresivo deterioro cognitivo que termina en demencia”, explica el Dr. Arcadi Navarro, director de la Fundación Pasqual Maragall y el BBRC. 

En los últimos dos años se han producido avances muy importantes en el diagnóstico precoz del Alzheimer utilizando biomarcadores sanguíneos que revolucionarán el abordaje de la enfermedad. Uno de ellos ha sido el estudio del BBRC que ha demostrado que algunos biomarcadores de la proteína tau también se pueden detectar en la fase inicial de la enfermedad en el plasma sanguíneo.

Este descubrimiento permitirá que “en los próximos años podremos saber quién tiene más riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer con un simple análisis de sangre, lo que mejorará el acceso a futuros tratamientos y permitirá implementar estrategias de prevención personalizadas”, afirma el Dr. Arcadi Navarro.

Para potenciar esta línea de trabajo, el BBRC ha puesto en marcha un nuevo Grupo de Biomarcadores en Fluidos y Neurología Traslacional, que tiene por objetivo realizar investigaciones traslacionales para desarrollar biomarcadores, descubrir nuevas dianas terapéuticas y proporcionar una mejor comprensión de los mecanismos moleculares del Alzheimer y otras enfermedades neurodegenerativas.

El BBRC cuenta, también con otras dos potentes líneas de investigación: el Grupo de Investigación Clínica, Biomarcadores y Factores de Riesgo y el Grupo de Investigación en Neuroimagen.

Para identificar los eventos fisiopatológicos tempranos asociados a la fase preclínica del Alzheimer y desarrollar programas de prevención primaria y secundaria, el BBRC puso en marcha el Estudio Alfa en 2012, gracias al apoyo de la Fundación ”la Caixa”. El estudio está compuesto por una cohorte de más de 2.700 participantes cognitivamente sanos, con edades comprendidas entre los 45 y los 74 años. La exhaustiva caracterización de los participantes convierte al Estudio Alfa en una valiosa estructura de investigación para la realización de ensayos clínicos de prevención.

Además del Estudio Alfa, el BBRC tiene varios estudios en curso en los que participan individuos reclutados de otros proyectos, como la Unidad de Investigación Clínica en Prevención de la Demencia, el Estudio PENSA, EPAD y HeBe.

Compromiso político para vencer al Alzheimer

A pesar de su enorme impacto, el Alzheimer y las demencias son poco consideradas en los presupuestos destinados al fomento de la investigación. Por ello Cristina Maragall, presidenta de la entidad, reclamó recientemente en el Congreso de los Diputados “un compromiso político claro para que el Alzheimer sea una prioridad estratégica en los ámbitos científico, sanitario y asistencial, que impulse la investigación científica como única vía para vencer la enfermedad. Porque aún está en nuestras manos reescribir el futuro de esta enfermedad y evitar a tiempo que ponga en peligro nuestra sistema sanitario y social. La oportunidad es histórica: comprometámonos a trabajar juntos por un futuro sin Alzheimer”

Más información de este acto: https://anws.co/b6LWO/%7Bfdf98e55-d471-481f-b001-b19b918f5f6d%7D