La vivienda sigue siendo un valor seguro para la inversión privada en España y la principal fuente de conflictos en las herencias, por las dificultades que conlleva recibir inmuebles. Así, cargas monetarias como las hipotecas suponen a menudo un problema para los herederos, por la imposibilidad de afrontar económicamente las deudas de sus fallecidos.

“Si se recibe una herencia con un inmueble hipotecado se hereda también la hipoteca en las mismas condiciones que tenía el fallecido”, explica Abel Marín, abogado y socio de Marín & Mateo Abogados, y autor de “Protege tu herencia”, quien añade que “cuando se heredan una serie de bienes también se heredan las deudas”.

El abogado explica que cuando se hereda una vivienda con una hipoteca, se hereda la deuda con el banco, por lo que el inmueble “está todavía por pagar”, unos gastos que se unen a los derivados por la aceptación de una herencia.

Así, Marín advierte que, el heredero debe afrontar el pago de la plusvalía y el impuesto de sucesiones“La cuantía de estos impuestos depende del grado de parentesco que haya entre el heredero y el difunto y la comunidad autónoma donde resida”, señala.

Por este motivo, el abogado apunta a que “es frecuente que se renuncie a las herencias”, una situación que descendió el pasado 2020, pero cuyos casos anuales crecen año tras año, por la imposibilidad de afrontar económicamente hipotecas o impuestos.

El problema, según indica el abogado, es que “no se puede renunciar a una parte de la herencia, sino que debe hacerse en bloque”, de manera que, si se decide no aceptar el legado por no poder hacerse cargo de estos gastos, se debe renunciar a toda la herencia.

Sin embargo, Marín apunta a que, “existen otras fórmulas” de que el banco vea satisfecha su deuda y que el heredero no tenga que afrontar el pago de la hipoteca.

¿Cómo quedarse con la vivienda?

En primer lugar, el abogado explica que, de forma preventiva se puede establecer un seguro de vida en la hipoteca, en el que el beneficiario sea el banco. “Mediante la contratación de este tipo de póliza, la aseguradora cubre el restante de la hipoteca y el heredero recibe el inmueble sin cargas, señala.

Sin embargo, si no se cuenta con este mecanismo de prevención, existe la posibilidad de aceptar la herencia y si el resto de los bienes son lo suficientemente importantes, afrontar la hipoteca a beneficio de inventario.

“Mediante esta fórmula, el heredero afronta el pago de la hipoteca con el resto de patrimonio heredado”, explica el abogado. De este modo, en vez de renunciar en bloque al legado, se ‘vende’ una parte para poder quedarse con el inmueble.
Esta aceptación a beneficio de inventario se tiene que instar, apunta Marín, “en un plazo breve plazo, que según los casos puede ser sólo de 30 días desde que conoce la herencia” y debe incluir “todo tipo de bienes, derechos y obligaciones de la herencia junto a su valor económico”.