Son varias las personas expertas –desde gobiernos, autoridades sanitarias, empresas del ámbito público y privado, etc.– que inciden en la importancia de estar preparados ante los futuros retos sanitarios de ámbito mundial a los que habrá que hacer frente, pese a que todavía no se haya superado la crisis por la covid-19 

En este sentido, durante BIOSPAIN 2021, que se celebra del 27 al 30 de septiembre –de forma presencial (29 y 30) y virtual (todos los días)– en el Palacio de Congresos y Auditorio de Navarra-Baluarte en Pamplona-Iruña, ha tenido lugar la mesa científica ‘Are we ready for the next pandemic?’. 

En la primera parte de la sesión, se han anticipado escenarios futuros desde una perspectiva de salud pública y han puesto el acento en la necesidad de desarrollar políticas para detectar, aislar y tratar enfermedades infecciosas, con el objetivo de mitigar su impacto. Para ello, la moderadora de la mesa María Isabel Rodrigo, subdirectora asistencial de Procesos Ambulatorios y Diagnóstico del Complejo Hospitalario de Navarra, ha centrado el debate en los problemas de salud global más probables que pueda haber en el futuro, abordando desde nuevos virus hasta bacterias resistentes a los antibióticos, así como nuevas enfermedades tropicales debidas al clima.

“La construcción de futuros escenarios pandémicos es una tarea compleja y delicada. Compleja en el sentido de que las partes están interconectadas. No solo es importante la capacidad de diagnóstico, de tratamiento o de vacunas. Se ha visto en esta pandemia, pero sucederá igualmente en otras, la trascendencia de elementos de difícil predicción como son las dinámicas sociales o los aspectos psicológicos que influyen en el comportamiento de los individuos y los grupos”, ha explicado.

Uno de los aspectos en los que han coincidido los y las ponentes del sector es que esta pandemia ha demostrado que los mecanismos de alerta no funcionaron adecuadamente. Igualmente, como ha explicado Dámaso Molero, CEO de la compañía 3P Biopharmaceuticals, es que “en la era moderna en la que vivimos, donde las comunicaciones y el movimiento de personas son radicalmente diferentes a los de otras épocas, tiene que haber una coordinación internacional mucho más eficiente”.