La OMS estima que más de 300 millones de personas en todo el mundo sufren depresión, una cifra que según los expertos va en aumento. De hecho, un estudio publicado por la prestigiosa revista científica The Lancet Public Healthconcluye que un 6,4% de la población europea padece depresión, siendo su incidencia más alta en las mujeres que en los hombres y mostrando un aumento en comparación con los datos publicados por la misma OMS. Estas cifras, que se han agravado debido a la pandemia, cobran actualidad con motivo del Día Mundial de la Salud Mental, que se celebra este domingo 10 de octubre de 2021.

El Dr. Jorge Sendra, médico especialista en psiquiatría del Instituto Brain 360 y miembro de la Sociedad Catalana de Psiquiatría y Salud Mental, recuerda la importancia de individualizar las depresiones, ya que cada paciente tiene unas particularidades distintas. Aun así, se pueden distinguir dos grandes tipos de depresión: la crónica, que suele ser prolongada en el tiempo y está relacionada con ciertos rasgos de la propia personalidad del individuo, y la depresión mayor, que tiene una duración menor, entre 3 y 6 meses de media, pero que, a su vez, presenta un mayor riesgo por su posible tendencia suicida.

Además, el Dr. Sendra afirma que la tasa de éxito de los fármacos antidepresivos se encuentra alrededor del 65%, siendo el 35% restante susceptible de ser tratado mediante otras técnicas alternativas. “Cuando hablamos de las tasas de remisión en los cuadros depresivos nos centramos en aquellos pacientes que consiguen una supresión completa de los síntomas, ya que hay que tener en cuenta que en muchos casos solamente se logra una remisión parcial”.

Es en ese 35% de pacientes depresivos farmacorresistentes donde se abre un nuevo marco para el uso de técnicas alternativas. La neuroestimulación, también conocida como estimulación cerebral no invasiva, está emergiendo como una de las fórmulas más susceptibles de ser utilizadas en estos casos, tanto por su elevada eficacia, como por sus escasos, por no decir nulos, efectos adversos. Además, la aplicación de este tratamiento indoloro es ambulatoria, siendo la duración media de cada sesión de unos 45 minutos.

Antes de iniciar la neuroestimulación, se realiza una evaluación completa al paciente depresivo. Se le practica un estudio de neuroimagen para ver qué áreas son las que tienen un funcionamiento anómalo, una evaluación de diferentes dominios cognitivos, así como un estudio preciso del umbral en el que la estimulación puede tener un efecto en el tejido nervioso de cada paciente. Una vez localizadas esas áreas, se lanzan los estímulos con el objetivo de modular la respuesta de estos pacientes, consiguiendo así al final una reducción sintomatológica.

El Instituto 360 es pionero en España en la implementación de la neuroestimulación para los trastornos depresivos, así como para otras patologías psiquiátricas y neurológicas. “Tenemos un equipo tecnológico puntero y profesionales de reconocido prestigio, lo que nos convierte en un referente en las terapias neurológicas y psiquiátricas mediante neuroestimulación”. El tratamiento está aprobado por las principales agencias internacionales de medicamentos, como la FDA (US Food and Drug Administration) y la EMA (Agencia Europea del Medicamento), y avalado por las guías clínicas más reputadas (NICE, CANMAT, NIMH, entre otras).  

“Estamos frente a un cambio de paradigma. Hasta ahora las patologías psiquiátricas y neurológicas se trataban con fármacos o terapias conductuales cognitivas. Ahora podemos saber qué regiones del cerebro no funcionan adecuadamente y podemos modificar su funcionamiento, logrando importantes mejoras”, explica el Dr. Diego Redolar, responsable de la Unidad de Neuroimagen y Neuromodulación del Instituto Brain 360, y profesor de Neuropsicología y codirector del grupo de investigación CNIT de la UOC.

El creciente uso de esta innovadora técnica en España supone un gran hito para la mejora de la salud mental; más teniendo en cuenta que un 10% de los españoles ha sido diagnosticado con algún problema de salud mental según la Encuesta Nacional de Salud ENSE. Además, el Dr. Sendra advierte de que España es el país que más psicofármacos consume de toda Europa, poniendo aún más de relieve el problema de la salud mental en nuestro país, así como la importancia de que aparezcan nuevas técnicas, como la neuroestimulación, para la mejora de la calidad de vida de este tipo de pacientes.