5 MITOS DE LA NUTRICIÓN DURANTE EL CÁNCER DE MAMA

Mito 1: Los pacientes con cáncer tienen que perder peso

FALSO. Respuesta: La evidencia clínica ha demostrado que cuando se produce una pérdida de peso involuntaria los tratamientos se toleran peor, los efectos secundarios son más intensos, las complicaciones más numerosas y en algunos casos puede llegar a cancelarse el ciclo de tratamiento. El paciente de cáncer tiene unas necesidades nutricionales mayores, especialmente de proteínas y energía, y ocurre a veces que los efectos secundarios de tratamientos como la quimioterapia (vómitos, náuseas, falta de apetito…) dificulten llegar a los niveles adecuados. 

Según explica Irene López, Medical & Scientific Manager en Danone Specialized Nutrition “mantener un adecuado y buen estado nutricional es básico para hacer frente a la enfermedad. La alimentación es un factor muy relevante en los pacientes oncológicos, de manera que hay que cuidarla y hacerlo atendiendo a las singularidades de cada persona”.

Mito 2: Las pacientes con cáncer de mama no suelen tener problemas nutricionales o no tienen que cuidar su alimentación

FALSO. Respuesta: La desnutrición está presente, aproximadamente en el 35% de los pacientes con cáncer de mama. Varios estudios demuestran que la pérdida de peso y de masa muscular asociadas al cáncer y a los tratamientos suponen una peor tolerancia a los tratamientos oncológicos, una reducción de la calidad de vida y de las expectativas de supervivencia. 

Por eso, es importante, enseguida que el paciente note que está empezando a comer menos, ofrecerle soluciones nutricionales. Estas, sobre todo, deben estar adaptadas a sus necesidades para que puedan tener un mejor estado nutricional ante la enfermedad y los tratamientos, y recuperar la vitalidad”, afirma la experta.

Mito 3El consumo de lácteos es perjudicial en pacientes con cáncer de mama

FALSO. Respuesta: “La evidencia científica actual indica que el consumo adecuado de productos lácteos como la leche, el yogur o los quesos, no está asociado a un mayor riesgo de desarrollar ningún tipo de cáncer, ni hay constancia de que su ingesta tenga efectos negativos durante el tratamiento del cáncer, sino al contrario”, cuenta López. Por contra, en recientes estudios se ha observado que ciertos componentes de la leche, como el calcio, la vitamina D y la lactoferrina, podrían tener un efecto anticancerígeno y disminuir el riesgo de desarrollar ciertos tipos de cáncer (como el de mama y el de intestino). Durante el tratamiento de cualquier tipo de cáncer, la recomendación de los expertos es seguir una alimentación saludable y equilibrada. Y eso incluye el consumo diario de lácteos (dos o tres raciones al día) por los nutrientes que aportan que, en el caso de los lácteos fermentados, como los yogures, añaden su contribución al buen funcionamiento del tracto intestinal.

En nutrición no debemos hacer afirmaciones categóricas. A no ser que el oncólogo o su nutricionista diga lo contrario, no tienen que eliminarse de la dieta”, añade la experta.

Mito 4Los pacientes con cáncer no pueden tomar azúcar ni carne roja

FALSO. Respuesta: Comer azúcar o alimentos que contengan este ingrediente de forma moderada dentro de una alimentación equilibrada no tiene efectos perjudiciales para la salud, sobre todo si procede de las frutas, las hortalizas o los cereales. Lo que sí hay que limitar —pero no eliminar necesariamente— es el consumo de alimentos ricos en azúcares añadidos como refrescos azucarados, bollería, golosinas o zumos comerciales. 

Por otra parte, aunque el consumo de carne roja es opcional, no hay ninguna evidencia que justifique eliminarla totalmente de la dieta. Dentro de una alimentación equilibrada, Irene López explica que “la carne roja puede estar presente hasta dos veces por semana (eligiendo siempre las partes más magras)”, mientras que la procesada puede consumirse de forma ocasional.

“En definitiva, hay que aplicar el sentido común. Es decir, no hay que privarse totalmente de estos alimentos si se tiene cáncer, solo hay que consumirlos de forma moderada y ocasional, recomendación extensible también al resto de la población”, añade Irene López.

Mito 5Los suplementos nutricionales, como batidos ricos en proteínas, sólo los pauta el médico cuando no se puede comer

FALSO. Respuesta: “Aunque en muchas ocasiones los prescribe un especialista, hoy en día existen en el mercado opciones diseñadas para ayudar a complementar la alimentación del paciente con cáncer que ya empieza a notar que le cuesta comer, que sufre alteraciones del gusto que le impiden comer con normalidad o siente desgana”, comenta la experta. Fortimel Protein® es un suplemento nutricional con formato compacto, especialmente diseñado pensando en las necesidades de los pacientes oncológicos. Para saber más sobre el producto, el público puede informarse en la farmacia, o a través de su dietista, nutricionista, enfermera o médico.