Nueve mujeres se forman en asistencia sociosanitaria a personas dependientes en instituciones sociales

Durante los próximos seis meses, hasta mayo de 2022, completarán 900 horas de trabajo y formación. Además, dispondrán de un contrato laboral, que les permitirá asistir a las clases teóricas en las que las docentes les ayudarán a adquirir las competencias profesionales necesarias. “El programa consta de cuatro módulos formativos: dos de carácter psicosocial y de organización, y dos de carácter higiénico-alimentario y sanitario”, explica Nuria Estalayo, profesora coordinadora de la actividad, para concretar que básicamente lo que aprenden es “a tratar de la forma más adecuada a las personas dependientes, al margen de su edad o grado de dependencia”. 

Así, aprenderá cómo se les debe mover, vestir, asear o alimentar. También sabrán cómo comunicarse con ellos, escucharles, apoyarles, animarles o acompañarles y, cómo no, serán capaces de detectar cualquier cambio significativo que precise de una mayor atención.

Múltiples salidas profesionales

Completar con éxito el programa, les permitirá obtener el certificado que les acredita como profesionales de la atención sociosanitaria a personas dependientes en instituciones sociales. Un campo, en el que según afirma su tutora, dispondrán de una “importante fuente de empleo y no solamente en instituciones, ya sean residencias, centros de día u otras, sino también para quienes precisen de un cuidado cualificado en su hogar”.

“En estos tiempos de pandemia el personal de atención sociosanitaria, sobre todo los auxiliares de geriatría, han demostrado y siguen demostrando, la gran labor que realizan en los centros residenciales y fuera de ellos”, apunta Nuria Estalayo. “Esto está ayudando a dignificar una profesión que aporta mucho a la sociedad y que, sin embargo, a veces, es subestimada. Ahí están, día a día con las personas mayores y otros dependientes: cuidándoles, dándoles ánimos, haciéndoles compañía, escuchándoles y regalándoles sonrisas”, concluye.