La gripe es una enfermedad infecciosa causada por el virus de la influenza, que afecta fundamentalmente al aparato respiratorio originando síntomas como tos, secreciones nasales y otros como dolor de cabeza, dolor muscular y fiebre. La enfermedad suele cursar de forma autolimitada, pero en algunos casos puede complicarse dando lugar a afecciones respiratorias más graves como neumonía, bronquitis e infección bacteriana. Además esta infección puede tener una importante relación con las enfermedades cardiovasculares, ya que son una de las enfermedades más frecuentes que presentan los pacientes hospitalizados por gripe y sabemos que pueden inducir un evento cardiovascular agudo o complicar un proceso adverso previo. 

La relación entre la gripe y los eventos cardiovasculares se conoce desde los años 1920 -1930. Estudios recientes también apoyan esta relación y muestran que la probabilidad de sufrir un evento cardíaco grave está aumentada.

El equipo científico de Melio.es,plataforma online de análisis de sangre personalizados, ha desarrollado una guía para entender por qué la gripe está relacionada con los problemas cardiovasculares y cuáles son los factores de riesgo que deben tenerse en cuenta.

  1. Estrés. 

La respuesta inflamatoria que genera el sistema inmune ante la infección de la gripe produce un estrés en el sistema cardiovascular que se relaciona con el aumento de los eventos cardiovasculares. 

  1. El 6% de los infartos se relacionan con la gripe. 

En pacientes de alto riesgo cardiovascular,el riesgo de sufrir un infarto de miocardio durante el brote de gripe y el tiempo posterior a la infección se sitúa  en torno al 10%. 

  1. Estudios avalan la relación.

Hasta el momento, existían estudios que demostraban que la vacuna antigripal tenía un papel muy importante en la prevención cardiovascular con una reducción del riesgo entre el 17-54%. Sin embargo, estudios más recientes indican que la vacuna de la gripe podría reducir un 41% la morbimortalidad en pacientes con alto riesgo cardiovascular.

  1. Pacientes en riesgo.

La vacuna contra la gripe no solo está recomendada para personas mayores de 65 años, sino también para aquellas personas que pertenecen a grupos de alto riesgo de complicaciones derivadas de la gripe como embarazadas, personas que padecen diabetes, enfermedades pulmonares crónicas (incluido el asma), inmunodeficiencias, cáncer, insuficiencia renal y personas con alto riesgo cardiovascular, entre otros. 

¿Cómo identificar el riesgo cardiovascular? Factores de riesgo

Se consideran pacientes de alto riesgo cardiovascular aquellas personas que han presentado en algún momento de su vida alguna enfermedad cardiovascular grave (como infarto agudo de miocardio, síndrome coronario agudo, ictus o enfermedad arterial periférica), que tienen más de un factor de riesgo cardiovascular (FRCV) o alguno mal controlado. Entre los factores de riesgo cardiovascular se encuentran el hábito tabáquico, la obesidad, diabetes, hipertensión arterial (HTA) y la dislipemia (alteración en los niveles de lípidos).

Algunos marcadores clave, como la determinación de apolipoproteínas A y B,  Lipoproteína A o Lp(a) o como el perfil glucémico con hemoglobina glicosilada (HbA1c), permiten evaluar factores de riesgo cardiovascular como la dislipemias o la diabetes, con un análisis de sangre.

  • Apolipoproteínas A y B: son partículas que se encuentran en el exterior de las lipoproteínas tipo LDL (ApoB 100) y HDL (ApoA-I), encargadas de transportar el colesterol y que ayudan a mantener su estructura. Los más recientes estudios apoyan que cuantificar las apolipoproteínas es un predictor más exacto de riesgo cardiovascular que la cantidad total de colesterol LDL.
  • Lipoproteína A o Lp(a): es un tipo de lipoproteína de baja densidad (LDL) que se relaciona de forma directa y de manera independiente con el aumento del riesgo cardiovascular (puede multiplicar hasta 5 veces el riesgo de eventos graves) por varios mecanismos entre los que se encuentra la inflamación, una tendencia protrombótica aumentada y el desencadenamiento algunos tipos de respuestas del sistema inmune.
  • Diabetes mellitus (DM): es uno de los principales problemas de salud a nivel mundial. Entre los tipos de diabetes, la diabetes mellitus tipo 2 (DM2) es el tipo predominante en todo el mundo representando el 90% del total.

La relevancia clínica de diagnosticar, tratar y controlar precozmente la DM se debe a que esta patología (aún sea en sus estadíos precoces) produce enfermedad microvascular y macrovascular, incrementando considerablemente el riesgo de cardiopatía isquémica, accidente cerebrovascular, vasculopatía periférica, insuficiencia cardíaca y renal, entre otras enfermedades.