PROTOCOLOS EN LAS CLÍNICAS Y RESIDENCIAS DE IMQ PARA ERRADICAR LA VIOLENCIA DE GÉNERO

En el año 2000 la Asamblea General de la ONU designó el 25 de noviembre como el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, invitando a gobiernos, organizaciones internacionales y ONG a involucrarse y coordinar acciones que eleven la conciencia pública para acabar con todas las formas de violencia contra las mujeres.

Una lucha de la que Grupo IMQ tampoco quiere quedarse al margen mostrando su rechazo y repulsa contra toda expresión de violencia sexista y su compromiso y solidaridad con las víctimas, además de poner a su disposición los recursos con que cuenta para darles apoyo en el ámbito sanitario. Las clínicas de IMQ disponen a este respecto de un protocolo de actuación específico ante cualquier sospecha de malos tratos que pueda sufrir una mujer, generalmente a manos de su pareja, expareja o de algún otro familiar, vulnerando su libertad y dignidad como persona. 

Entre los tipos de malos tratos que suelen darse a nivel general, de manera a menudo simultánea, se presentan los siguientes:

–   Maltrato físico: de la bofetada al homicidio, pasando por lesiones con o sin ingreso clínico.

–   Maltrato sexual: desde la violación hasta obligar a realizar actos sexuales no deseados.

–   Maltrato psicológico: desde el insulto a la amenaza, su efecto suele ser profundo y perturbador y conduce muchas veces a los malos tratos físicos.

–   Maltrato social: cuando se aísla, se priva de relaciones o se sufren humillaciones en las relaciones sociales.

–   Maltrato financiero: cuando se impide el acceso al manejo o información del dinero.

El llamado «síndrome de la mujer maltratada» comprende factores graves como: aislamiento general, problemas psicológicos (apatía, cansancio, depresión, falta de autoestima…), enfermedades físicas…

Características del maltrato doméstico: Se produce en todas las edades, clases sociales, culturas y países. Con el paso del tiempo las agresiones aumentan en frecuencia e intensidad. Se denuncian únicamente entre un 10% y un 30% de los casos, aunque en los últimos tiempos este porcentaje va en aumento. La mayoría de las denunciantes lleva una media de 10 años de su vida sufriendo esta situación. En más del 60% de los casos el maltrato se extiende también a las hijas e hijos de la pareja.

Protocolo clínicas

El documento implantado en las clínicas IMQ tiene por objeto la protocolización de la atención de las pacientes que acuden solicitando valoración y atención médica tras referir haber sufrido un episodio de maltrato doméstico, o cuando hay indicios en la exploración y atención de haberlo sufrido, así como de una agresión sexual. En el mismo, se establecen los conceptos, la documentación de referencia y el procedimiento técnico a seguir. El protocolo se revisa y actualiza de manera periódica.

A su vez, las clínicas de IMQ disponen de un protocolo de acoso a nivel interno para todas las personas y profesionales que desarrollan su actividad en ellas. En este caso, el protocolo es de alcance general y, asimismo, pretende preservar, evitar y/o identificar actuaciones o comportamientos ilícitos de esta índole.

Del mismo modo, la Comisión de Igualdad de las clínicas se ha adherido a los esfuerzos para visibilizar la señal universal de ayuda a las víctimas mediante el código de las manos, contando para ello con un soporte específico.

IMQ Prevención, entidad colaboradora de Emakunde

IMQ Prevención ha conseguido este año el reconocimiento de Entidad Colaboradora para la Igualdad de Mujeres y Hombres del Instituto Vasco de la Mujer-Emakunde. Este reconocimiento se otorga a las entidades que realicen actuaciones que propicien y promocionen una mayor igualdad de mujeres y hombres, y la remoción de obstáculos que impidan dicha igualdad. Para la concesión del reconocimiento se han tomado en consideración particularmente aquellas actuaciones dirigidas a garantizar la igualdad de trato de mujeres y hombres en las condiciones laborales y en lo referido a la calidad del empleo, así como en las actuaciones de la entidad hacia el exterior. 

Además de lo anterior, desde IMQ Prevención se ha elaborado una infografía que se ha compartido tanto en redes sociales como con todas las empresas clientes. 

Otras acciones 

La población femenina es altamente vulnerable a sufrir violencia de género, especialmente las niñas y las mujeres de la tercera edad, mujeres pertenecientes a la comunidad LGTB, las migrantes y refugiadas, las pertenecientes a pueblos indígenas o minorías étnicas, mujeres y niñas con VIH-sida, discapacitadas y aquellas que habitan en países con crisis humanitarias.

Conscientes de ello, junto a las clínicas, otras entidades de Grupo IMQ llevan también a cabo diferentes iniciativas entre las que cabe destacar la del centro de día IMQ Igurco Zorrozgoiti, del barrio bilbaíno de Zorrotza. Las personas usuarias de este centro, en colaboración con el alumnado de 5.º curso de Educación Primaria del Colegio Zazpi Landa, ubicado en el mismo barrio, se han unido para impulsar la igualdad y fomentar los valores relacionados con ella a través de talleres intergeneracionales que han llevado a cabo durante todo el mes de noviembre, como herramienta para prevenir y erradicar la violencia de género desde un enfoque intergeneracional. Todo el trabajo elaborado se compartirá públicamente en el barrio, mostrando las frases más representativas y las biografías de distintas personalidades que han abogado por la igualdad de género. 

En la residencia IMQ Igurco José M.ª Azkuna, de Amorebieta, también se desarrolla una iniciativa intergeneracional de sensibilización frente a la violencia de género, esta vez con alumnado del primer curso de Bachiller del Colegio El Carmelo Ikastetxea, radicado en la misma población.

En la residencia sociosanitaria IMQ Igurco Orue, también en Amorebieta, se celebra igualmente el 25N. Para ello, se ha elaborado un vídeo con fotos y mensajes, y se realiza una pequeña pausa, en recuerdo de las víctimas.

Todo suma cuando se trata de brindar servicios esenciales a las víctimas por violencia de género en los sectores policial, judicial, sanitario y social.