IBV desarrolla una nueva tecnología para adaptar los puestos de trabajo a cada profesional

La inteligencia artificial, la realidad virtual y las tecnologías no invasivas de captura del movimiento abren nuevas oportunidades en el ámbito de la prevención laboral. Así, el Instituto de Biomecánica (IBV) ha introducido la inteligencia artificial en el análisis biomecánico para evitar lesiones en entornos laborales así como para mejorar el control de patologías del aparato locomotor a través del proyecto BIOMEC4IA, financiado por el IVACE de la Generalitat Valenciana y los fondos FEDER.

El IBV ha trabajado de manera conjunta con la empresa Unimat Prevención en una línea de investigación que ha permitido poner a punto un entorno de realidad virtual basado en la simulación de entornos de trabajo tipo con el fin de evaluar, de una forma ágil y sencilla, diferentes configuraciones. 

La finalidad es que el personal técnico de prevención pueda diseñar y evaluar cada puesto de trabajo con mayor precisión y adaptarlo a las características de la persona, para mejorar la eficiencia de los procesos en el campo de la ergonomía.

Nuevo dispositivo para valorar la articulación de codo

Medir las características funcionales de las personas, como por ejemplo su fuerza, movilidad o antropometría, implica una gran cantidad de tiempo, así como de recursos humanos y económicos debido a la instrumentación requerida con la tecnología actual. 

En palabras del director de Innovación en Rehabilitación y Autonomía Personal de IBV, Ignacio Bermejo: “Estas soluciones que combinan el uso de modelos biomecánicos con la inteligencia artificial simplifican estos procedimientos para que puedan hacerse con mayor rapidez”.

Asimismo, mediante el trabajo llevado a cabo con las mutuas colaboradoras de la Seguridad Social UmivaleUnión de Mutuas y Mutua Universal, se han podido definir las principales necesidades de este sector en lo que a procesos de rehabilitación de pacientes se refiere. En concreto, se ha creado un dispositivo ágil de registro que permite valorar la articulación de codo en consulta. 

“Esta nueva tecnología permite obtener resultados equivalentes a las técnicas más sofisticadas de laboratorio, por lo que facilita la toma de decisiones a profesionales a la hora de realizar el seguimiento continuo de la evolución clínica del paciente con datos objetivos como son la fuerza de empuñamiento y la movilidad de la articulación de codo”, señala Bermejo.

En este sentido, en el ámbito clínico, estas aplicaciones para la caracterización biomecánica son un gran aliado para mejorar la gestión sanitaria y su eficacia, ya que la valoración funcional aporta información objetiva y favorece decidir sobre posibles tratamientos e intervenciones.

Mayor eficiencia y reducción de costes

La biomecánica, las tecnologías ágiles de captura e inteligencia artificial son la clave para lograr eficacia y eficiencia en la prestación de nuevos servicios. Durante esta anualidad del proyecto, se ha avanzado en la aplicación de estas facilidades en el sector sociosanitario con el objetivo de mejorar la gestión de recursos y la calidad asistencial, y reducir costes. En este sentido, los resultados beneficiarán a todas las empresas que realicen productos y servicios en los que la interacción es crucial.

Finalmente, el proyecto BIOMEC4IA: Aplicaciones de la inteligencia artificial en el análisis biomecánico ha sido financiado por el Instituto Valenciano de Competitividad Empresarial (IVACE) mediante las ayudas dirigidas a centros tecnológicos de la Comunitat Valenciana para el desarrollo de proyectos de I+D de carácter no económico realizados en cooperación con empresas, con cargo al presupuesto del ejercicio 2021, con cofinanciación de la Unión Europea a través del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) dentro del Programa Operativo de la Comunitat Valenciana 2014-2020.