Se pone en marcha en Navarra la primera vivienda para personas con discapacidad intelectual y grandes necesidades de apoyo

Cinco personas, con edades comprendidas entre los 24 y 36 años, con discapacidad intelectual, comparten desde el pasado 29 de noviembre una vivienda en el centro de Tudela. Se trata de la primera vivienda para personas con discapacidad intelectual y grandes necesidades de apoyo que se pone en marcha en Navarra. Las plazas han sido concertadas con el Departamento de Derechos Sociales y suponen una inversión anual en torno a los 285.000 euros.

Las personas que residen en ella tienen un alto nivel de dependencia y hasta ahora, tradicionalmente y por las necesidades de apoyo que requieren, estaban abocadas a ingresar en un centro residencial. Ahora, en la vivienda, llevarán una vida más “normalizada”, en un piso, integrados en la comunidad.

“Es la meta que nos hemos marcado, la desinstitucionalización de las personas. Que tengan una vida normalizadas, integradas en la comunidad, con los apoyos que, en cada caso, necesiten”, ha declarado la consejera de Derechos Sociales, Carmen Maeztu. “Las personas tienen derecho a determinar cómo quieren vivir y ser cuidadas y a desarrollar su proyecto de vida en una vivienda comunitaria, aunque sea con la ayuda necesaria”, ha señalado Maeztu en el trascurso de una visita que ha realizado a la vivienda, acompañada por Inés Francés, Olga Sala y Ainhoa Trébol, de la Agencia Navarra de Autonomía y Desarrollo de las Personas.

Los ocupantes de la nueva vivienda, gestionada por el centro La Atalaya, de Atención Integral a la Discapacidad, son 5 varones, procedentes de diferentes zonas de La Ribera; concretamente de Buñuel, Cintruénigo, Milagro y Tudela. Cuatro de ellos residían en el domicilio familiar, en espera para una plaza en residencia y el quinto llega desde un centro.

La vivienda acogió a los 5 jóvenes el pasado 29 de noviembre y cuenta también con una plaza de respiro para dar respuesta a necesidades de ingreso temporal para otras personas que lo requieran.

Sus instalaciones han sido totalmente rehabilitadas, puesto que antes eran oficinas, y las personas que residen en ella han participado en la elección de la decoración y equipamiento de sus habitaciones y espacios comunes, de la que ya es “su casa”, en la que asumirán las tareas cotidianas que supone una convivencia, según sus posibilidades. Cuentan para ello con apoyo 24 horas de personas cuidadoras.

Los nuevos inquilinos del piso que ya se conoce como “La Mejana”, acuden al centro de día La Atalaya, de Tudela. Las tardes y fines de semana está previsto que realicen actividades en la comunidad en función de sus preferencias y necesidades.

Autonomía personal

En esta línea de favorecer la autonomía personal, cabe recordar que el Departamento de Derechos Sociales ha creado recientemente 15 plazas concertadas en viviendas con apoyo para personas con discapacidad física e intelectual. 3 de ellas están dirigidas a personas con discapacidad intelectual, con 8 plazas en total, y 2 viviendas con apoyo de atención a personas con discapacidad física y/u orgánica, que suman 7 plazas. Las viviendas están situadas en Pamplona /Iruña y su comarca y supondrán una inversión de 760.157,28 € para los próximos 3 años.

A día de hoy, las plazas en vivienda comunitaria ya suponen el 23% de las autorizadas en Navarra para este colectivo.

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