Financiación y flexibilidad para los nuevos modelos de coordinación sociosanitaria

La Asociación de Centros Geriátricos del Principado de Asturias (Ascege), junto a CEAP y la consejería de Derechos Sociales y Bienestar del Principado de Asturias, ha celebrado ayer 23 de noviembre la V Jornada de Humanización en el salón de actos del Edificio Administrativo de Usos Múltiples de Oviedo. El tema de la jornada ha girado en torno a los Modelos de Coordinación Sociosanitaria y estaba dirigida a profesionales del campo de la gerontología que trabajan en residencias y otros tipos de centros de atención a personas mayores dependientes y enfermos de alzheimer. Se orienta, asimismo, a generar debate, aportar información y mejorar la formación de directivos y responsables asistenciales; responsables y técnicos de las administraciones públicas y trabajadores en general de centros de dependencia.

Otro de los temas fundamentales de esta jornada ha tenido que ver con la interacción entre los factores sociales y sanitarios en centros residenciales. 

     Arsenio Alonso- Collada, presidente de ASCEGE, agradeció en primer lugar la presencia de la consejera de Derechos Sociales y Bienestar, Melania Álvarez, de quien destacó su “capacidad para ponerse en lugar del otro”. 

“Tenemos  una tarea común de ser capaces de trasladar a la sociedad que la atención tiene un coste: la mejora de las prestaciones que perciben los trabajadores, así como la mejora en volumen de trabajadores. No somos cuidadores sin ánimo de lucro y la sociedad lo tiene que entender. La ACP es muy bonita y todos lo entienden, pero tiene la premisa de la financiación”, reclamó el presidente de ASCEGE

Sobre la Estrategia CuidAs, presentada recientemente (www.nosotroslosmayores.es) , “nos parece bastante bueno el modelo si acoge a centros que ya existen, pero implica que el coste de la plaza sea mayor”.

Desde las residencias, “entendemos que la coordinación sociosanitaria ha de crecer.   En ocasiones, por el hecho de pasar a ingresar en una residencia parece que la atención sanitaria se delega en el propio centro, con nuestros propios recursos y una colaboración más o menos puntual del Sistema de Salud. Queremos demostrar que en otras comunidades ese cambio se está llevando a cabo, por eso vamos a mostrar ejemplos de los procesos que se están llevando a cabo, tanto a nivel estatal como en Cataluña, experiencias que se hacen en Navarra, Galicia…”

Alonso-Collada destaca que lo que absorbe un gran tiempo de trabajo y recursos es “afrontar las necesidades de cambio, que apoyamos y va a ser fundamental en la atención a personas mayores. Lo único que va a permitirlo es la palabra clave: financiación. Al final la gente tiene que ser capaz de pagar el recurso al que va, y eso con las pensiones solamente no se puede conseguir. Se trata de ese cambio en el sentido de las nuevas normas para crear unidades de convivencia, perfiles profesionales cada vez más formados y específicos, nuevas necesidades arquitectónicas…”

Por otra parte, Arsenio Alonso-Collada informó a los asistentes sobre el cambio de domicilio de la sede de ASCEGE, la incorporación de una trabajadora social y la integración de las asociaciones AZVASE y ACCEDIA,  vinculadas con centros de día y atención a domicilio.

Flexibilidad y convivencia

“Compromiso firme” de su departamento para actualizar el precio de las plazas geriátricas concertadas, destacó la consejera de Derechos Sociales y Bienestar, Melania Alvarez, en su intervención. La aportación a estos equipamientos aumentará de forma “considerable” a partir del 1 de enero.

Para Melania Álvarez es importante el cambio cultural y organizativo, que será “difícil” de abordar. “El cuidado tiene un valor y requiere unos compromisos: apoyo a la transformación del modelo y plazas. El proceso a medio plazo va a ser costoso”, valoró.

La consejera aseguró que la implantación del nuevo modelo será “flexible” y tendrá que “convivir” con el actual, en el que se podrán aplicar “mejoras”.   Y explicó: “Partimos de un modelo que dio respuesta a un tiempo y unas necesidades determinadas y ese modelo tiene que convivir con uno nuevo. Tomaremos como referencia ese nuevo modelo de acreditación, pero tiene que convivir con el viejo, aplicando mejoras. No todos pueden convertirse en unidades de convivencia”

Modelo de Galicia

El nuevo modelo de cuidados sociosanitarios de Galicia centró la intervención de Antón Acevedo Prado, director xeral de Atención Integral Sociosanitaria de la Consellería de Política Social de la Xunta de Galicia.

El análisis sociodemográfico de Asturias y Galicia es similar. En Galicia,  el 25% de la población tiene más de 65 años, “a los que habrá que atender. El futuro se presenta complicado si no buscamos nuevos frentes de gestión y nuevos modelos de atención”, estima Acevedo

El nuevo modelo de cuidados sociosanitarios de la comunidad está basado en la iniciativa y anticipación de los problemas y necesidades de las personas, en la mejora de la calidad de vida de usuarios, cuidados y familiares, en llegar  a todas las personas de la comunidad;  está adaptado al perfil sociosanitario y a los deseos de las personas a cuidar, en los cuidados impartidos por profesionales con formación y capacitación adaptada al entorno, además de permitir generar conocimiento a través del manejo inteligente de los datos asistenciales

El modelo actual muestra “agotamiento” para Antón Acevedo. “Muchos elementos se están tensionando: tasa demográfica, cronicidad y pandemia, brecha digital y burbuja tecnológica, innovación diagnóstica y terapéutica, demanda de servicios sociales. Tenemos que establecer modelos personalizados, con participación de los usuarios. Cómo lo vamos a hacer? Con innovación en la integración y humanización residencial” 

La Xunta está elaborando una nueva normativa para mejorar el aspecto arquitectónico de las residencias,  así como la atención que en ellas se presta a los usuarios.

Acevedo destacó la puesta en marcha de las primeras unidades de ‘Coidados Intermedios’ de España, “para atender en ellas a los pacientes que han estado un tiempo convalecientes en un hospital y necesitan cuidados específicos”. Otra de las iniciativas adoptadas, en el plano tecnológico, se trata de un ‘Living lab’, que implementa un cuadro de mandos en todas las residencias de Galicia para seguir en tiempo real la situación de todos los usuarios. La iniciativa ya se puso en funcionamiento en la residencia de mayores de A Estrada, pionera en la puesta en marcha de este programa piloto en la comunidad gallega  y a nivel nacional

Acevedo destacó también la implantación de la historia clínica electrónica ‘Ianus’, que compete a los centros de salud y a las residencias y hospitales. Además, a partir de este año, los hospitales servirán la medicación a todas las residencias de más de 90 plazas, lo que permitirá “liberar a los médicos de atención primaria de hacer recetas para más de 5.500 pacientes crónicos, disminuir el número de contactos de los usuarios con los servicios asistenciales y realizar un seguimiento fármaco-terapéutico individualizado”.

Algunas de estas medidas se aplicarán en las residencias de nueva creación, mientras que otras también podrán ser utilizadas en las residencias convencionales, aclara Antón Acevedo.

Modelo de Navarra

Inés Francés Román, directora gerente de la Agencia Navarra de Autonomía y Desarrollo de las Personas del Gobierno de Navarra, ha  explicado cómo se trabaja respecto a “la atención sanitaria en los centros residenciales” en la Comunidad Foral. Resalta que hay equipamientos “con personal propio del departamento de Derechos Sociales, que son las residencias públicas del Gobierno de Navarra”, si bien “en la inmensa mayoría la atención del personal de medicina depende de los servicios de Atención Primaria” y “luego hay centros que tienen personal propio, tanto de enfermería como de Medicina, generalmente los más grandes”. 

“Hemos ido avanzando en que los profesionales de medicina de estos centros residenciales tienen su cupo”, comenta. En este sentido resalta que “la prescripción de medicación, solicitud de pruebas y demás están transferidas al médico de la residencia, aunque sea privada”. Asimismo, “el personal médico de los centros residenciales tiene acceso al historial sanitario de manera informatizada previa autorización de los usuarios”. 

En la comunidad también se ha trabajado de manera ardua en la “mejora del suministro de material sanitario, a través del departamento de Salud”. Inés Francés Román explica que en lo referente a la “prescripción farmacológica hay también una plataforma común”. 

En esta línea, en “formación y otras estrategias de seguridad también se han extendido a los profesionales de los centros residenciales”. “Queda por establecer un marco que asegure en todos los centros cómo es esa atención, para que no quede al albur de los profesionales de uno u otro ámbito”, asevera y añade que desde la Comunidad Foral de Navarra están trabajando “en ese modelo por el que cada residencia tiene  que establecer unos mínimos para asegurar que esa atención a los usuarios sea la correcta”. 

Modelo de Cataluña 

Por su parte, Josep de Martí Vallés, licenciado en Derecho, máster en Gerontología Social, Derecho público y Organización administrativa, así como director del portal Inforesidencias.com, ha debatido sobre ‘La coordinación sociosanitaria en Cataluña y una visión nacional’.

Este experto ha querido aportar “una visión más desde el punto de vista de las residencias que viven la coordinación sociosanitaria como algo que pasa a su alrededor, pero que les afecta”. “Cuando hablamos de Sanidad hablamos de un derecho universal y gratuito en el momento del uso”, señala. Ante ese derecho “el Estado tiene una competencia para dictar unas bases y coordinar y las comunidades autónomas para formar su modelo dentro de ese marco”, mientras que “en servicios sociales el estado nunca ha tenido competencias”, por lo que “cada comunidad autónoma ha hecho más o menos lo que ha querido, hasta que llegó la ley de dependencia, que quería armonizar la cosa, pero desde mi perspectiva ha fracasado”. 

Desde su punto de vista, la mencionada ley “ha sido buena desde la perspectiva de que se han dado muchas más ayudas, pero no lo ha sido a la hora de unificar un derecho y crear algo común”. A su juicio “sigue habiendo muchas diferencias entre comunidades autónomas”. 

Josep de Martí  destaca que “cuando hablamos de lo sociosanitario es universal pero diferente”. En este aspecto se pregunta acerca de “¿quién ingresaba en las residencias hace veinte años y quién lo hace ahora?”. La respuesta es que “ahora, en su gran mayoría, las personas no ingresan por una necesidad social”. Cree que cada vez tiene más peso en los ingresos “lo relacionado con la sanidad, la dependencia y la discapacidad”. 

En lo referente al modelo de coordinación sociosanitaria indica que “Cataluña es donde antes se empezó, en el 89”, ya que “además de existir una red de establecimientos sanitarios y una red de establecimientos sociales,  se creó una específica de centros sociosanitarios”. “Lo que tenemos en Cataluña, aunque desde fuera se toma como ejemplo, parece que los menos contentos estamos en Cataluña”, matiza. 

Explica que “cuando alguien estaba en un equipamiento sociosanitario, la financiación de esa plaza venia de Sanidad y Servicios Sociales”. Sin embargo, “en 2021 ese modelo desapareció, está en proceso de cambio, y ahora esa financiación solo depende de Sanidad”. 

De Martí Vallés estima que “cada vez produce más gasto lo crónico que lo agudo”, lo que supone “un reto desde la perspectiva de la política sanitaria” en un escenario con una “población cada vez más envejecida”. 

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